El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha puesto en marcha un ambicioso plan para expandir la Red Natura 2000 en el archipiélago canario. En el caso de La Gomera, la propuesta ministerial contempla la declaración y delimitación de tres nuevos espacios marítimos de alto valor ecológico: los Sebadales del este de La Gomera, el Entorno marino del noreste de La Gomera y las Aguas profundas en torno a Santiago-Valle Gran Rey.
Esta medida forma parte de la estrategia estatal para cumplir con los objetivos internacionales de conservación, que exigen blindar bajo figuras de protección al menos el 30% de las aguas marinas españolas para el año 2030. Con estos nuevos espacios, se busca crear un corredor de seguridad para ecosistemas críticos, especialmente las praderas de fanerógamas marinas (sebadales), esenciales para la biodiversidad insular.
Regulación y no prohibición: el futuro de la pesca local
La noticia ha despertado el interés y la preocupación del sector pesquero de la isla. Fuentes ministeriales aclaran que estas declaraciones no implicarán una prohibición automática ni total de las actividades extractivas. El impacto real sobre las flotas se determinará en un plazo de dos años tras la aprobación de la orden, mediante la elaboración conjunta de un Plan de Pesca específico coordinado entre el Ministerio y las autoridades competentes.
Para la pesca artesanal y profesional local, la declaración se plantea como una inversión a largo plazo. Los sebadales actúan como auténticas «guarderías» del mar, donde se reproducen y crían especies comerciales de gran interés para las cofradías gomeras, como viejas, sargos o chocos. El nuevo marco erradicará cualquier método potencialmente destructivo para el fondo arenoso y regulará de forma estricta el uso de artes tradicionales como nasas o aparejos de anzuelo, definiendo tallas mínimas y posibles vedas temporales para garantizar la regeneración de los stocks.
Mayor control sobre la pesca recreativa
El escenario será previsiblemente más restrictivo para la pesca recreativa y submarina. Es habitual que en las zonas núcleo de mayor sensibilidad ambiental se limiten o prohíban estas modalidades, o bien se introduzcan sistemas de autorización especial y registros obligatorios de capturas. Asimismo, toda la flota que faene en estas aguas tendrá la obligación de notificar de forma inmediata cualquier captura accidental de fauna protegida (como tortugas o cetáceos) a través de redes oficiales como la RedPROMAR del Gobierno de Canarias.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de participación pública, un periodo clave en el que las cofradías de pescadores, colectivos ecologistas y administraciones locales de La Gomera buscan consensuar un equilibrio que garantice la supervivencia de los ecosistemas marinos sin ahogar la economía de la pesca tradicional de la isla.

