La autocracia, del griego autos (por sí mismo) y kratos (poder o gobierno), sería la forma de Gobierno ejercida por una sola persona con un poder absoluto e ilimitado, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal), que partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres , llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes autocráticos (inflexible, centralista y autoritario), lo que corrobora la tesis de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el Poder absoluto, corrompe absolutamente”. Los sistemas autocráticos (gobiernos de facto), serían pues una especie de dictaduras invisibles sustentados en sólidas estrategias de cohesión (manipulación de masas) y represión social ( promulgación de Decretos-Leyes que rozarían la constitucionalidad pero que quedarán revestidos por el barniz democratizador del Tribunal Constitucional de turno (Ley Mordaza), síntomas evidentes de una deriva totalitaria que cristalizará en la implementación por el establishment de un régimen Presidencialista autocrático, heredero natural del legado de Franco.
El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,
En el paroxismo de la lógica distópica, asistimos al esperpento del reciente ingreso en prisión de los integrantes de la compañía “Títeres desde Abajo”, acusados de “enaltecimiento del terrorismo” por la representación en el madrileño barrio de Tetuán de la obra “La Bruja y Don Cristóbal”, feroz crítica del establishment dominante del Estado español ya representado con anterioridad en ciudades gobernadas por el PP como Granada con nulo eco mediático pero que debido a la incompetencia de los responsables del área de Cultura del Ayuntamiento de Carmena, habría terminado generando un tsunami de denuncias que bajo el paraguas de la Doctrina Garzón (“Todo es ETA”), intenta criminalizar a grupos y entidades díscolos y refractarios al mensaje del establishment dominante del Estado español.
Sin embargo, la crisis económica, la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite político-económica han hecho revisar los esquemas idílicos de la Transición y la vigencia de la Constitución del 78 en la que se sustenta el actual status quo , por lo que se antoja inevitable un proceso de catarsis y posterior metanoia colectiva que tendrá como efectos benéficos la liberación de la parte indómita del individuo primigenio ( el lobo estepario) que ha permanecido agazapado en un recodo del corazón, sedado y oprimido por la tiranía del actual sistema dominante, neoliberal y constrictor de las libertades democráticas. Así, tras un un parto agónico en el que agonizará lo viejo sin que amanezca lo nuevo, asistiremos al nacimiento del “Individuo Multidimensional” como generador de un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores e instaurador del caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo) , finiquitar las estructuras del obsoleto Régimen del 78 y proceder a la instauración de la III República en el horizonte del 2020.
GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ- Analista

