¿Cómo encontrar el equilibrio entre no juzgar a nadie, pero saber si tal persona o yo mismo, ha caído en un error, grave o menos grave?
¿No juzgar a nadie, pero como saber si tal persona o yo mismo, somos de tal manera o de tal carácter, y solemos caer en un error o en otro, entra ya casi en nuestra personalidad o forma de entender el mundo…?
¿Porque una cosa es no sentenciar un acto o no juzgar un acto o una persona, y otra no darse cuenta, que ese acto o esa persona ha caído en ese error?
¿Porque una cosa es condenarla, y solo la condena vendrá del Buen Dios, y otro no darse cuenta, que tal persona, o tú mismo, caes en un error, o tienes un hábito bueno o malo, o tienes un carácter o una personalidad en tal tema o en tal cuestión mejor o peor…?
¿Otra cuestión interrelacionada con ésta, es que un defecto o error tuyo, que seas consciente de él, no tienes por qué pregonarlo, pero el error o defecto del otro, tampoco tienes que publicarlo, salvo por necesidad imperiosa de bien moral, por necesidad jurídica, etc.?
¿Sucede que grandes prohombres de la cultura, de la ciencia, de las artes, del saber, de los negocios han hecho grandes obras, en sus respectivos campos de especialidad y actividad, pero después como personas, en algunos aspectos de su existencia son o tienen niveles morales muy bajos o ínfimos, muy miserables…?
¿Pero dónde el equilibrio, o el término medio de Aristóteles, y cómo compatibilizarlo, con el versículo del evangelio de no “juzgar a nadie”? ¿Pero el Nuevo Testamento se refiere a “juicios temerarios”…? ¿Porque cuántas personas han caído en errores graves, en males profundos, en pecados por no ser conscientes del mal de otras personas…?
¿Cuántas veces, se la ha creado a alguien una fama o un defecto moral, cuándo no era así, y a esa persona le ha condicionado toda su existencia, a y en multitud de ámbitos…?
¿Pero quizás no se pueda o deba juzgar a un ser humano, él o ella sabrán sus circunstancias, sus tentaciones, sus pruebas, sus realidades, sus traumas, pero no podemos negar si un acto equis es bueno o malo moralmente, en sí? ¿Porque otra cosa es la responsabilidad o la culpa de quién lo hace…?
¿Se le puede acusar a una persona, a la soledad más profunda, al silencio más profundo, a ningunear sus méritos y su persona, a reducir su fama en multitud de aspectos, a limitar su carrera profesional y social y económica, por algo, por algo que no ha hecho, o por algo que no es…?
¿Ser un ingenuo y no ser consciente de uno mismo, ni de los demás, ser un ingenuo e iluso e idealista, en muchos sentidos, no ser consciente del mal y del bien de uno mismo, pero también de los demás, puede llevar a caer en muchos errores, dicha persona…?
¿Por consecuencia dónde está el término medio… o la adecuada armonía y equilibrio y racionalidad de un acto o de una palabra o de un deseo o de una pasión…?
¿Se dice no es lo mismo “conocer una cosa que juzgarla”? ¿Pero dónde está el límite? ¿No es lo mismo conocer una cosa o acto o acción, que juzgar dicho acto, que juzgar totalmente a esa persona, o que negar un carácter de un ser humano…?
¿El ser humano busca pautas, se podría definir como el buscador de pautas, para entender y comprender, tanto la naturaleza, la sociedad, a los humanos…?
¿Una cosa es darse cuenta del defecto de los demás, de uno mismo, y al mismo tiempo darse cuenta de las virtudes y aciertos…, porque nadie está lleno de errores, y lleno de virtudes, al menos como excepción, sino casi todo el mundo tiene unos errores y unos aciertos, unas virtudes y unas desvirtudes…?
¿No se puede negar ver la realidad, si alguien está ebrio, esa es su realidad por un día, si está cada un día cada semana, esa es su realidad, si es casi todos los días, esa es su realidad? ¿No podemos negar la ebriedad de esa persona, ni tampoco que tenga otras virtudes, por ejemplo, no habla mal de nadie, es muy trabajador, no es lujurioso, etc., pero desde luego tiene ese defecto? ¿No se puede negar, al menos hasta ahora, sin negar que pueda cambiar, aunque sea difícil, si no se somete a una terapia médica correcta, a una terapia moral correcta, etc.? ¿Pero una cosa es no negar dicha realidad, y otra es “juzgar y condenar y sentenciar”, ya que nosotros no sabemos qué circunstancias le ha llevado a la ebriedad, qué le ha sucedido de joven o de niño o de adulto, etc.?
¿Por otro lado del mal hay que huir, y si es posible combatirlo, sea del mal propio, sea del mal de los demás, especialmente el que nos quieren hacer…?
¿Pero una cosa es el conocer la realidad, otra el juicio, teniendo este juicio varias fases, conocimiento u observación, sentencia y condena, y otra es el juicio temerario, es decir, sin apenas hechos o datos, deducir e inducir consecuencias…?
¿Pero por otro lado, la mente-cerebro puede captar detalles y datos, que el mismo cerebro no es consciente, y te avisa consciente o inconscientemente del mal de otra persona, de intenciones inconscientes, y no escucharla es caer quizás en errores…? ¿Errores que pueden ser difíciles de solucionar…?
https://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm © jmm caminero (11 octub-01 dic. 2017 cr)

