“Nada puede justificar el asalto de Hamás, que aterrorizaron a los civiles israelíes. Esos horribles ataques no pueden justificar el castigo colectivo al pueblo palestino”. Son las palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, en la cumbre por la paz de El Cairo que ha organizado Egipto, en la que los dirigentes árabes han clamado contra los ataques a la población civil, han denunciado la vulneración del derecho internacional por parte de Israel y han reclamado el cese de las hostilidades. También lo ha hecho Guterres, que ha pedido un alto el fuego humanitario inmediato al que se ha sumado Pedro Sánchez. Hasta ahora la UE ha evitado dar ese paso y se limita a reclamar que la respuesta de Israel sea acorde al derecho internacional.
Guterres visitó el paso paso de Rafah este viernes para presenciar una “catástrofe humanitaria en tiempo real”. En aquel momento, los camiones con ayuda humanitaria estaban parados a un lado del muro mientras al otro más de dos millones de personas sobreviven sin agua, electricidad, alimentos y combustible, según el mismo ha relatado. “Los camiones en un lado, estómagos vacio es en la otra”, ha expresado. Algunos de esos camiones han comenzado a cruzar hacia Gaza este sábado a primera hora.
El secretario general de la ONU ha defendido la necesidad de que la ayuda humanitaria llegue a Gaza y ha exigido la inmediata liberación de los rehenes, al tiempo que ha apostado por incrementar los esfuerzos para evitar la escalada de violencia en la región. El temor es que la invasión de la Franja de Gaza por parte de Israel provoque un conflicto en el norte de ese país con Hezbollah en el que pueda participar Irán escalando el conflicto.

