Dos días después del referéndum independentista, suspendido por el Tribunal Constitucional, Cataluña afronta este martes una jornada en la que conviven una huelga general, convocada por los sindicatos minoritarios, y el denominado «paro de país», organizado por la Taula per la Democràcia, un organismo creado antes de la consulta.
El objetivo es protestar contra las actuaciones policiales durante el 1 de octubre. Aunque en ciertos momentos de la jornada los paros se solaparán, como en el caso de las concentraciones convocadas en Barcelona, su origen es diferentes.

