El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso trasladó a la inmobiliaria de lujo a la que finalmente compró el ático de Chamberí que buscaba un piso de “entre 250 y 400 metros cuadrados y una gran terraza” en ese barrio o alrededores, según ha publicado este miércoles El País. Las características coinciden con lo que finalmente compró la empresa pública Planifica Madrid por 6,3 millones de euros, ahora a la venta de nuevo por 6,69 millones.
Planifica Madrid contactó con la inmobiliaria afincada en La Moraleja a través de un anuncio en internet, según El País, y la agencia les mostró al menos dos propiedades. La primera estaba ubicada en la zona de Argüelles, en el paseo del Pintor Rosales, y tenía unos 350 metros cuadrados, con una terraza de 200. Su precio era de cuatro millones de euros.
La segunda fue el ático de la empresaria Astrid Gil-Casares, el que finalmente se adquirió, dos millones más caro. “El proceso se prolongó durante aproximadamente un mes y medio antes de la firma de la escritura”, aseguran estas mismas fuentes. La firma fue el 14 de abril.
El consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, registró ayer una petición de comparecencia en la Asamblea de Vallecas. Según confirman fuentes de Presidencia, todavía se desconoce la fecha exacta de su intervención que tratará sobre la “gestión patrimonial de la empresa pública Planifica Madrid”. “El consejero ha dado todas las explicaciones y lo mismo hará en la Asamblea de Madrid cuando la Mesa así lo decida y active esa comparecencia”, indicaron esas mismas fuentes este martes.
Fue la propia Ayuso quien señaló a García Martín el pasado 5 de agosto tras el escándalo de la operación, asegurando que era la consejería de Presidencia quien tenía “la información detallada”. Después de esas declaraciones de la líder madrileña, el portavoz negó que el ático fuese para uso personal y añadió: “Lo que no se dice es que Madrid no tiene una residencia oficial para la presidenta, que sí la tienen muchos presidentes autonómicos, que la tienen la mitad de los ministros”.
Todavía no se ha explicado quién dio la orden a la empresa pública de buscar un piso con esas características en la zona de Chamberí, donde ha crecido y vivido siempre Ayuso. Tampoco por qué se tomó la decisión de adquirir un inmueble que no puede utilizarse para oficinas.

