El Parlamento Europeo ha aprobado un informe de iniciativa propia para establecer con urgencia una definición común de violación basada en la ausencia de consentimiento en toda la Unión Europea. El texto impulsado por el grupo socialista pretende completar la Directiva sobre la violencia contra las mujeres, aprobada en 2024, con la incorporación del consentimiento en la legislación europea, en la misma línea de la Ley española de 2022, aspecto clave que el Consejo rechazó por la falta de voluntad política de algunos Estados miembros durante las negociaciones de la Directiva.
Lina Gálvez, presidenta de la Comisión de Derechos de las Mujeres e Igualdad de Género, ha destacado que “la ausencia de resistencia no equivale a consentimiento, más a bien parálisis. Al ignorar esto, nuestra normativa europea perpetua la impunidad del agresor”. “España ha sido ejemplo para esta normativa”, ha destacado Gálvez, “ahora la Comisión Europea debe presentar una propuesta legislativa que armonice la definición de violación basada exclusivamente en la ausencia de consentimiento”.
Por su parte, Juan Fernando López Aguilar, miembro de la Comisión de Libertades Civiles y Justicia, ha destacado que “cualquier forma de relación sexual no consentida es violación”. Es por ello por lo que “urge que toda agresión sexual en contra del libre consentimiento esté sujeta a legislación y armonización penal europea”.
El texto, aprobado con 447 votos a favor -incluido el PP español- y 160 en contra, destaca que es necesario mejorar el acceso a la justicia y el enjuiciamiento efectivo de estos delitos. De 2024 hasta ahora, se han conocido escandalosos casos de agresiones sexuales sin consentimiento, muy especialmente el de Pelicot en Francia o J. en Alemania o, más recientemente, el del canal de Telegram empleado para compartir contenido sobre agresiones sexuales y difundir contenidos sexuales no consentidos.
Pese a lo anterior, los populares europeos, incluyendo al PP español, ha votado en contra de la petición a los Estados miembros de incluir planes de estudios con una educación adaptada a la edad, perspectiva de género e integral en materia de sexualidad y relaciones para combatir un clima creciente de cultura de la violación.
Con esta normativa, “la violencia sexual no será tolerada. Es hora de que los agresores rindan cuentas y que los derechos de las mujeres sean garantizados en todos los países europeos”, han remarcado los eurodiputados socialistas.

