eldiario.es| El juez de Madrid que investigaba a los comisionistas Alberto Luceño y Luis Medina propone juzgarles por la supuesta estafa al Ayuntamiento de Madrid en la venta de material sanitario en las primeras semanas de la pandemia en 2020. El titular del Juzgado de Instrucción 47 de Madrid ha dictado un auto de pase a procedimiento abreviado, que es previo a la apertura de juicio oral, en el que atribuye indiciariamente a ambos los delitos de estafa y falsedad en documento mercantil. A Luceño le imputa, además, el delito de falsedad en documento público y delito fiscal.
El auto afirma que ambos inflaron el precio de los contratos en un 60% en el caso de las mascarillas, en un 81 % en el de los guantes de nitrilo y en un 71 % en el de los tests a causa de las “elevadas” comisiones fijadas. Fruto de estas mordidas, Luceño cobró 5,1 millones de dólares y Medina un millón. El magistrado, sin embargo, libra de toda responsabilidad al Ayuntamiento de Madrid a pesar de que reconoce la “laxitud en los controles en la contratación”. Los comisionistas tampoco serán procesados por delito de blanqueo de capitales, pues durante la investigación no se ha podido acreditara que trataran de ocultar o hacer desaparecer esos fondos.
El juez Adolfo Carretero explica que, “en el peor momento de la pandemia”, cuando había “miles de muertos” por causa del coronavirus en España, Luceño y Medina “urdieron un plan” para “obtener (…) el mayor beneficio económico posible” a costa del Ayuntamiento. Un plan que consistía en la intermediación para la compra de grandes cantidades de material sanitario —mascarillas, guantes y test— de una empresa malaya.
Según el relato del magistrado, los comisionistas habrían cobrado “unas comisiones muy elevadas” que formaban parte del precio y que habrían ocultado al Ayuntamiento “sin que los gestores municipales se dieran cuenta”. Algo que ocurrió, según el juez, debido a la “laxitud en los controles en la contratación” y a la “urgencia” y la “inestabilidad” de los precios del material sanitario que había en todo el mundo como consecuencia de la pandemia.
El auto reconoce también que ambos actuaron “con ventaja” sobre otros posibles ofertantes de material. Así, detalla que Medina se valió de su condición de “personaje público y famoso” para conseguir el teléfono de Carlos Martínez Almeida, primo hermano del alcalde José Luis Martínez Almeida. Fue este quien obtuvo a través de la coordinadora del Ayuntamiento, Matilde García Duarte, el correo electrónico de la coordinadora de presupuestos del Consistorio, Elena Collado.
Collado fue la alto cargo que cerró todos los detalles de la compra de mascarillas, guantes y test con Luceño y Medina. Desde un primer correo electrónico cruzado con el aristócrata a finales de marzo de 2020, la responsable de las compras de emergencia cruzó cientos de mensajes de WhatsApp con Luceño para organizar la llegada de todo el material, una vez firmados los contratos con la funeraria municipal, la empresa que por convenio se encargaba de la compra de este material para el personal del Ayuntamiento.

