La decisión de Drago Canarias de concurrir en solitario a las elecciones generales del 29 de noviembre genera un intenso debate estratégico dentro del espacio progresista.
Las listas del partido liderado por Alberto Rodríguez no benefician a la izquierda se basan principalmente en la fragmentación del voto y pérdida de escaños dado que el sistema electoral exige superar determinados umbrales para obtener representación. Al competir de forma separada contra la coalición formada por otros partidos progresistas (como Nueva Canarias, Podemos, Izquierda Unida y Sumar), se fragmenta el voto de la izquierda. Al no alcanzar el minimo necesario, esos sufragios quedarán sin representación, reduciendo las posibilidades del bloque de obtener actas en el Congreso frente a la derecha.
Alberto Rodríguez y Drago Canarias critican las alianzas tradicionales al considerarlas supeditadas a las directrices de los «partidos españoles» desde Madrid. Defienden que una fuerza estrictamente de obediencia canaria es la única forma real de defender los intereses del archipiélago.
Las posibilidades de que Drago Canarias obtenga un escaño en las elecciones generales del 29 de noviembre son, según los analistas y los sondeos actuales, prácticamente nulas.
Los principales factores que explican esta previsión y las dificultades a las que se enfrenta el partido de Alberto Rodríguez son los siguientes:
Para obtener representación en el Congreso de los Diputados, las formaciones políticas deben superar barreras de votos muy exigentes debido al reparto de escaños por provincias. En las elecciones de 2023, partidos con un arraigo significativamente mayor en las islas, como Nueva Canarias (con unos 42.000 votos), se quedaron completamente fuera del Congreso.
Drago Canarias compite de forma independiente con Alberto Rodríguez y Héctor Morán como cabezas de lista, lo que atomiza sus opciones en las circunscripciones de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. A diferencia de Drago, el resto del espacio a la izquierda del PSOE ha logrado articular una candidatura conjunta bajo la marca Unidad del Pueblo Canario, que agrupa a Podemos, Sumar, Izquierda Unida y Nueva Canarias. Al concentrar el voto en una única lista unitaria, esta coalición tiene mayores posibilidades de disputar los escaños del archipiélago, dejando el espacio electoral de Drago sumamente reducido.
Las proyecciones de voto publicadas por medios como El Diario coinciden de forma unánime en señalar que la formación no tiene posibilidad alguna de conseguir representación en ninguna de las circunscripciones de las islas. Incluso las lecturas internas más optimistas dentro del entorno político admiten que el escaño se encuentra «un poco lejos» en estos momentos.

