Cuatro especialistas de la empresa pública Gesplan han comenzado la tala de las 380 palmeras que quedaron afectadas por el incendio de Valle Gran Rey en verano de 2012.
La tala incluirá los ejemplares que se secaron meses después del incendio tras ser envenenados.
Es un trabajo de de riesgo, que requiere de muchos preparativos. Los trabajadores solo pueden trabajar cuando las condiciones meteorológicas lo permiten y tienen que tener en cuenta que muchas de las palmeras están cerca de viviendas y de cableado de electricidad y telefónico. Por tanto, para talarlas, tienen que colocar andamiaje y cables de tensión.
Los trabajos están previsto que duren varios meses.

