Las citadas ayudas que podían llegar a 6.000 euros fueron anunciadas en el Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife (BOP) del 4 de enero, estaban destinadas a trabajadores autónomos y PYMES.
Desde el ayuntamiento se decía que ello era “el compromiso del consistorio con Autónomos y PYMES del municipio” y que “tendiendo al número final de beneficiarios de esta convocatoria, y siempre que el reparto económico previsto no alcance la totalidad del presupuesto inicialmente previsto, se podrá incrementar de manera proporcional y equitativa la cantidad a repartir y teniendo como límite 6.000 €”.
Desde el ayuntamiento se indicaba además que “El objetivo principal de estas ayudas es colaborar con los Autónomos y PYMES, con el fin de impulsar el sector empresarial y el mantenimiento del empleo en nuestro municipio”.
Se ha de recodar que las ayudas económicas a otorgar a cada beneficiario se establecían en función del siguiente criterio:
a) Empresas sin ningún trabajador-a asalariado: cuantía mínima de 1.000,00 €.
b) Empresas con hasta 5 trabajadores-as asalariados: cuantía mínima de 2.000,00 €.
c) Empresas con 6 o más trabajadores-as asalariados: cuantía mínima de 3.000,00 €.
Ya han transcurrido más de diez meses desde el cierre del plazo de presentación de dichas ayudas, sin que exista movimiento en dicho expediente y sin que exista una resolución provisional, y sin que parezca que existe voluntad política de resolver el problema.
La sensación generalizada es que la convocatoria y la promesa de ayudas a las empresas y autónomos de la localidad es más bien propaganda política y un posible engaño político a la ciudadanía.
No es posible que por la institución se argumenté falta de fondos, pues en los últimos meses el mismo ayuntamiento ha realizado varias modificaciones del presupuesto para hacer frente a gastos de menor importancia.

