Fumata blanca. La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, ha logrado los apoyos suficientes para hacerse con la presidencia del Banco Europeo de Inversiones (BEI) tras casi cuatro meses de pelea en la que los grandes países, entre ellos Francia, le han hecho esperar más de lo que inicialmente había previsto. Los ministros de Economía de la UE han dado el respaldo suficiente (18 estados miembros que representen el 68% del capital del banco público), aunque la ratificación formal tendrá que esperar.
El ministro de Finanzas belga, Peter Van Peteghem, que es a quien corresponde pilotar el proceso como presidente rotatorio de los gobernadores del BEI, ha sido el encargado de anunciar el “consenso” en torno a la candidatura de Calviño. Ahora la Junta de Gobernadores de la institución tendrá que ratificar la decisión. El proceso se había atragantado por la concurrencia de cinco candidatos, entre ellas la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, que era la principal rival de Calviño, por lo que lograr la mayoría suficiente se ha complicado.
Finalmente, el ministro belga decidió mover ficha y poner el nombre de Calviño sobre la mesa dado que era la única candidata capaz de lograr los apoyos suficientes. Vestager ha retirado su candidatura, según ha anunciado a través de la red social X (antes Twitter). La danesa, que había suspendido temporalmente su actividad en la Comisión Europea, retomará sus funciones.

