La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras (FSC-CCOO) de Canarias denunció este sábado que el Decreto-ley aprobado el pasado 13 de mayo por el Parlamento autonómico, que pretende agilizar las licencias urbanísticas, supone un grave retroceso en las garantías públicas sobre el control del suelo en el archipiélago y abre la puerta a la especulación urbanística.
Según advierte el sindicato, esta normativa, que el Ejecutivo canario presenta como una solución al problema del acceso a la vivienda, en realidad facilita la liberalización del suelo para favorecer los intereses de las grandes promotoras inmobiliarias, desvinculando la regulación urbanística del interés general. «Este decreto no va de vivienda pública ni de acceso a techo digno, va de abrir el camino a obras de alto impacto sin supervisión suficiente», afirma la FSC-CCOO.
Canarias a dos velocidades
El sindicato subraya que el modelo propuesto fomentará una «Canarias a dos velocidades», donde quienes puedan permitirse pagar a empresas privadas habilitadas accederán más rápido a sus licencias, mientras el resto de la ciudadanía quedará relegada. Además, recuerda que las demoras actuales en los procedimientos administrativos se deben, fundamentalmente, a la falta de personal técnico en ayuntamientos, cabildos y otras entidades clave.
La organización sindical ha elaborado un manifiesto para que los ayuntamientos del archipiélago se adhieran y defiendan de forma conjunta el mantenimiento de un sistema público de licencias, con garantías para la ciudadanía y el territorio. Asimismo, anuncia el inicio de una campaña informativa en las corporaciones municipales para explicar los riesgos que conlleva esta norma.
CCOO reitera que las funciones del personal técnico no son un obstáculo al desarrollo, sino una garantía de cumplimiento de la normativa estatal en materia de salubridad, accesibilidad, sostenibilidad y seguridad. «No se trata solo de licencias. Se trata de proteger el poco suelo que tenemos en Canarias y de garantizar que se construya para vivir, no para especular», concluyen desde la federación.

