Casimiro Curbelo subraya la importancia de la producción local para preservar las tradiciones y la singularidad de las islas
Curbelo explica que con estas premisas se ha entablado una línea de colaboración con la Consejería de Agricultura del Gobierno canario, para buscar la fórmula que asegure reconocimiento y protección. Recuerda que las instituciones locales gomeras trabajan desde hace tiempo en la salvaguarda de este producto que es parte del patrimonio gomero y un sector productivo para numerosas familias.
Apunta, además, que en los últimos tiempos la Miel de Palma ha sufrido contratiempos en su denominación, lo que dio lugar a la campaña “Yo soy miel de palma”, que suscribieron miles de personas, o a iniciativas como el documental “Bebida de los dioses”, que fue un “paso más” para aportar conocimiento en los ámbitos sociales de Canarias y el resto del mundo.
“Aún está vivo el debate por si se mantiene el nombre en Europa, de ahí la necesidad de aunar esfuerzos a favor de la que es una de las producciones más singulares de la isla”, concluye.

