La seguridad privada necesita un cambio de modelo sustancial en el conjunto del país. Una actividad que no es capaz de poner en valor su producto ante sus clientes y que por ende intenta reducir las condiciones laborales de sus plantillas para seguir compitiendo en un mercado cada vez más atomizado y carente de una verdadera apuesta por la calidad de sus servicios.
Para UGT esto de no va de PIMES o de Grandes Empresas va de una competencia de mercado basada en la calidad y en mejorar las condiciones laborales de sus plantillas. Las negociaciones colectivas van de seguir mejorando derechos y no de intentar reducir costes a cambio de subidas salariales insuficientes o pretender reducir derechos de IT o de las personas trabajadoras del Transporte de Fondo.
El cambio tecnológico debe ser abordado desde la entrada progresiva en la actividad de otros perfiles así como desde el contrato de relevo y coeficientes reductores como media de salida digna de la profesión y estabilidad en el empleo.
Sin mejores derechos y mayor conciliación las personas trabajadoras seguirán sin acceder a la profesión y sin mantenerse en la misma. Cambios constantes de cuadrantes, jornadas interminables, carencia de conciliación de la vida familiar y laboral deben ser eliminados para generar un sector donde as personas trabajadoras decidan plantearse su vida laboral.
La negociación del convenio lejos de intentar reducir costes a cambio de derechos debe abordar con claridad un salto cualitativo en las condiciones de las personas trabajadoras así como el dialogo social entre las partes debe apostar claramente por un necesario y progresivo cambio de modelo en la seguridad privada en nuestro país basado en la calidad y lejos de la precariedad como elemento utilizado por las empresas para seguir compitiendo a la baja en el mercado.

