Yolanda Díaz enfila los últimos pasos del proceso de escucha con el que está dando forma a Sumar, el espacio con el que pretende aglutinar a las diferentes formaciones a la izquierda del PSOE a partir de las próximas elecciones generales. En paralelo a la gira de actos por diferentes territorios que realiza desde el año pasado para presentar su plataforma, la vicepresidenta segunda comenzó el mes pasado a entablar conversaciones discretas con Podemos y el resto de partidos a los que pretende integrar.
Hacia finales de año, las relaciones entre Podemos y Yolanda Díaz parecían prácticamente rotas. La dureza del discurso de Pablo Iglesias en la ‘Uni de Otoño’ del pasado noviembre dio paso a una tensión en el seno de Unidas Podemos durante las semanas siguientes que cristalizó en los actos en el Congreso por el Día de la Constitución. En las conversaciones informales con los periodistas el equipo de Igualdad admitió que las relaciones estaban rotas desde hacía “prácticamente un año”, mientras que desde el entorno de la vicepresidenta lamentaron los reproches.
Pero ese clima denso mutó con el cambio de año. Los comentarios en público bajaron de tono y a lo largo de las últimas semanas los periodistas han especulado con varios gestos que apuntaban a un deshielo. El primero de ellos, una felicitación de Díaz a Podemos por su noveno aniversario en un mensaje de Twitter en el que escribió: “Nos queda mucho por hacer”. El segundo, una fotografía en el hemiciclo de la Cámara Baja en la que por primera vez en muchos meses las dos dirigentes se dejaban ver juntas. Aunque en aquel momento los equipos de las dos rebajaron la importancia a esos gestos, la distensión ya no era solo gestual.
A principios de enero, la ministra de Igualdad había pedido en los micrófonos de la Cadena SER a Díaz celeridad en concretar los términos de su plataforma. “Ojalá termine cuanto antes de montar su partido y decida ser la candidata de su partido y también de Podemos y podamos negociar una coalición”, dijo. Según ha podido saber elDiario.es a través de diferentes fuentes, Díaz comenzó a principios de ese mes a reunirse con Podemos y con otras fuerzas políticas para empezar a despejar algunas incógnitas sobre su denominado “proyecto de país”.
En unas inesperadas declaraciones a la prensa este viernes, la ministra de Trabajo desveló que Sumar se está reuniendo “con todas las formaciones, incluido Podemos”. “Les pediría a todas las formaciones que dejen trabajar a Sumar. Sumar se está reuniendo con todas las formaciones, incluido Podemos. Para que las cosas salgan bien necesitamos discreción. Si queremos Sumar, hagámoslo bien, con discreción y con cariño”, dijo. El disparador de sus palabras fue una pregunta sobre unas declaraciones previas de Montero en las que volvía a apremiar a Díaz con el diseño de su plataforma. “Vamos tarde”, dijo.
Precisamente para preservar esa discreción, las fuentes conocedoras de las conversaciones que se han producido hasta ahora piden no desvelar los detalles abordados para no contribuir al ruido, pero trasladan que son recurrentes, todavía poco profundas y en diferentes formatos. No tienen una periodicidad fija y no siempre los interlocutores son los mismos, puesto que a veces los términos de esas conversaciones se producen al final o en paralelo a reuniones más amplias, como las que organiza la vicepresidenta con el resto de actores del espacio confederal para abordar temas de agenda política.

