eldiario.es | La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, y los secretarios general de UGT, Pepe Álvarez, y Comisiones Obreras, Unai Sordo, firman este miércoles el acuerdo para la reforma del subsidio por desempleo tras meses de negociaciones y en segunda vuelta, tras el decaimiento del decreto anterior que la también ministra de Trabajo llevó al Congreso y que contó con el voto en contra de PP, Vox y Podemos. La formación que dirige Ione Belarra tumbó en enero la norma por la reducción del 125 al 100% de la cotización de los mayores de 52 años, que ahora el Gobierno ha corregido.
Tras la última reunión de la mesa del diálogo social, celebrada este lunes, el acuerdo entre Trabajo y los sindicatos parecía ya inminente. UGT y CCOO habían emplazado a sus órganos de dirección, que se reunieron este martes, a estudiar la última propuesta del ministerios y han anunciado ya que este mediodía los máximos responsables de las organizaciones sindicales procederán a la firma de un acuerdo del que se queda fuera la patronal. Ello pese a que el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, había confiado en que se incorporase porque, en su opinión, “no hay ningún motivo de peso para que se quede fuera”.
El texto presentado el lunes a los sindicatos mantiene las mejoras del anterior, como la ampliación del subsidios en 90 euros, hasta los 570, se amplia a los eventuales agrarios, a las temporeras marroquís que trabajan en España, incorpora como beneficiarios a las personas menores de 45 años sin cargas familiares, hasta ahora excluidas y equipara la cuantía que reciben las personas que habían estado empleadas a tiempo parcial, generalmente mujeres, con aquellas a tiempo completo.
Además, tanto Trabajo como los sindicatos habían declarado estos días que la reforma había sido mejorada. Respecto al texto de enero, que tanto UGT como CCOO habían pedido que se aprobase en el Congreso para mejorarlo durante la tramitación, algo a lo que Podemos se negó, ahora se incorpora a las mujeres que hayan sido víctimas de violencia de género o sexual como receptoras del subsidio y a los emigrantes retornados.
La otra gran novedad, a la espera del detalle final del texto, es la posibilidad de compatibilizar prestaciones contributivas y empleo durante un tiempo determinado. En la reforma anterior, el Ejecutivo ya había permitido la compatibilidad del subsidio de 480 con el trabajo, una posibilidad que se amplía. El objetivo de esta medida es facilitar la incorporación de las personas desempleadas al mercado laboral, aunque sea de forma temporal o parcial.
La reforma del subsidio por desempleo es un compromiso con Bruselas para el cuarto desembolso de los fondos europeos ‘Next Generation’, al que el Ejecutivo debe dar respuesta antes del 20 de mayo, tras una prórroga de dos meses.

