Rajoy, que defiende sin mucha convicción a Mato, se limita a presentar dos viejos proyectos de ley y Pedro Sánchez desaprovecha la oportunidad de poner contra las cuerdas al dirigente del PP, partido beneficiario de la Gürtel según el juez Ruz
Sin duda alguna la intervención del diputado Joan Coscubiela, de Iniciativa per Catalunya-Els Verds (ICV), una formación política integrada en el grupo de La Izquierda Plural, ha sido la más acertada para describir y definir el fondo del debate parlamentario de este jueves en el Congreso que, con un formato bastante forzado, versaba sobre la corrupción. Un asunto que es una de las principales preocupaciones de los españoles.
En apenas seis minutos el parlamentario catalán del grupo de izquierdas ha realizado una contundente definición de la situación de la corrupción existente, que ha definido como «hija del concubinato del capitalismo parasitario y políticos corruptos». Coscubiela, siempre en un tono contundente y muy directo, ha sostenido que «usted no ha puesto ningún medio nuevo para atajar la corrupción. A usted no le interesa que la justicia funcione porque la justicia es el mejor antídoto para combatirla».
A modo de resumen, Coscubiela ha lanzado una sentencia tremendamente clarificadora: «Usted lleva muchos años en el epicentro de la trama de corrupción más importante que ha existido. Señor presidente, poco a poco el cerco se va estrechando alrededor del que cada vez es más evidente que es el míster X de la corrupción, es decir usted. Porque usted, señor Rajoy, es el míster X de la corrupción. Este país no merece tener como presidente a quien lo es de un partido carcomido por la corrupción. No está en condiciones de seguir».
Nadie ha sido tan contundente como este parlamentario de una pequeña formación política. Porque el debate ha sido una gran ocasión perdida para abordar el problema de la corrupción. Ni Rajoy ha entrado en el fondo de la cuestión ni el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha utilizado su tiempo para presionar en términos políticos al presidente en el momento de mayor debilidad política desde que llegó a La Moncloa.
Ni Sánchez ni el resto de los portavoces se han empleado a fondo horas después de conocerse la dimisión de la ministra de Sanidad y de Asuntos Sociales, Ana Mato, implicada en el caso Gürtel en la figura de «título lucrativo» por la actuación presuntamente delictiva de su ex marido, Jesús Sepúlveda, mientras fue alcalde de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. Tampoco hubo presión sobre Rajoy por el hecho de que en el mismo auto del juez Ruz de la Audiencia Nacional se coloca al Partido Popular en la misma figura judicial. Es decir, que fue beneficiario de la trama corrupta de Gürtel.
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