Segunda aparición de Pedro Sánchez tras su dimisión como secretario general del PSOE y como diputado. El ex dirigente socialista ha acudido a Asturias -patria del presidente de la Gestora, Javier Fernández- para arremeter contra la política de ‘gran coalición’ puesta en marcha por la nueva dirección del partido. Muestra su rechazo así a la estrategia de oposición puesta en marcha por la Gestora y por el portavoz socialista, Antonio Hernando.
Tras los acuerdos entre PSOE y PP que han sentado las bases de los nuevos Prespuestos Generales del Estado, Sánchez ha recordado a la Gestora que el PSOE es un “partido de izquierdas. Si tiene que buscar una posición no es ni al lado ni debajo del PP. El PSOE debe estar enfrente”, ha advertido.
El ex secretario general se reafirma así en su posición -la que provocó su defenestración a manos de los barones socialistas el 1 de octubre- y consistente en rechazar el Gobierno de Mariano Rajoy y en buscar alianzas con partidos de la izquierda y con los nacionalistas. “Hay que trabajar codo con codo con Podemos”, aseguró en su entrevista en La Sexta tras su dimisión.
Frente a esa postura, la Gestora ha optado por buscar “la centralidad” y alcanzar acuerdos “con todos” los partidos del arco parlamentario. Pretende así demostrar su “utilidad” en la oposición y justificar de esta manera su abstención en la investidura de Mariano Rajoy. El PP está ayudando al PSOE a “construir este relato”, dejando que se arrogue el mérito de medidas como la subida del salario mínimo, con el objetivo de consolidar la alianza del bipartidismo.
A cambio, el Ejecutivo se ahorra buscar acuerdos con más de un partido, como ocurriría con Ciudadanos, con el que no alcanza la mayoría absoluta. De hecho, fuentes de la dirección del PP celebran la existencia de una “química” y un “feeling” entre Fernández y Rajoy que el presidente de la Gestora se ha visto obligado a desmentir.
Pedro Sánchez ha celebrado un acto con militantes este sábado en El Entrengo ante más de mil personas, un número similar al de asistentes a su reaparición en Xirivella (Valencia). En esta ocasión no le ha acompañado ningún dirigente orgánico ni diputado díscolo, más allá de la parlamentaria Adriana Lastra y la senadora María Luisa Carcedo, ambas asturianas. Previamente, se ha reunido con dirigentes del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA).

