El filólogo Maximiano Trapero y el verseador Yeray Rodríguez, han ofrecido hoy una clase magistral sobre canarismos, un divertido ‘enyesque de palabras’ a través del cual explicaron no solo el origen de muchos vocablos canarios, sino también la importancia de mantenerlos vivos.
Trapero explicó que la lengua «es un producto oral que evoluciona por sí misma» y que si no hubiera academias, escuelas y medios de comunicación, «dentro de 300 años el español se habría diversificado mucho más y llegaría un momento en el que no nos entenderíamos entre los de Argentina, México o Canarias».
Afortunadamente, dijo el filólogo, ahora las lenguas «están constreñidas y hay escuelas, academias y normativas que nos dan un cauce» para mantenerlas. Sin embargo, aseguró que «la realidad es otra: las lenguas nunca mueren del todo, pero los canarismos se están perdiendo y es lógico porque estamos en un mundo cada vez más global, porque oímos televisión, radio…». En ese sentido, apuntó que «aunque la realidad es que van desapareciendo poco a poco, es necesario conservarlos; es deseable conservar las palabras que consideramos propias de Canarias, porque la lengua es un signo de identidad».
«Nuestra lengua no es ni mejor ni peor» que otras formas de hablar el español, aseguró Trapero, quien explicó a los jóvenes de Secundaria asistentes a la sesión dedicada a la Tierra, que el español ha ido evolucionando y que hoy en día es la variante atlántica -la que se habla en Canarias y América y «que tiene como característica el debilitamiento articulatorio»- «la más general y universal». Y es que, de los 600 millones de personas que hablan español, «más de 400 millones lo hablan como los canarios».
El catedrático de Filología Española y profesor emérito de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria jugó con los chicos y chicas a descubrir canarismos y sus orígenes, como la palabra baifo, muy actual por aparecer en una de las últimas canciones del canario Quevedo: «es un canarismo, palabra propia de Canarias, que heredamos de los guanches». «Pero, ¿a qué no sabían que baifo es hijo de la cabra, en canario jaira, término que también es guanche?», preguntó el filólogo.
La sesión arrancó con la actuación de dos jóvenes verseadoras de Valsequillo, María Belén Sánchez y Gisela Guedes, que pusieron «palabras a esta tierra y tierra a las palabras» para demostrar que el canario no solo se habla, sino que también se canta. Acompañadas por Yeray Rodríguez y por el guitarrista Juan Luis Marrero, las jóvenes también mostraron sus dotes de improvisación para cerrar la sesión de la mañana con un rancho de ánimas.
Pero antes, Yeray Rodríguez propuso un divertido juego con los asistentes, para demostrar que «los canarismos forman parte de nuestra vida y cuando creamos e improvisamos las usamos con la naturalidad con al que deben usarse».
«Con estas palabras que forman parte de nuestra vida, y que me gusta poder utilizarlas para jugar con ellas», el verseador embarcó a 10 chicos y chicas, tanto como versos tiene una décima, a participar en un peculiar experimento basado en la décima espinela: La décima que nació / para ser rastro de tinta / soñó una vida distinta / y del libro se escapó / el pueblo la convirtió / en corazón y garganta / y dignidad le dio tanta / que con tanta fuerza vive / en la mano que la escribe / como en la voz que la canta.
Finalmente, utilizando los canarismos que le propusieron los jóvenes, improvisó una nueva décima para que demostrarles que, «a veces vemos cosas que hacen los freestylers o raperos actuales y pensamos que son muy modernas, pero tienen sus precedentes».
ÍNSULA: tierra, cielo y océano
Tras abordar hoy la tierra, ÍNSULA continúa este jueves 5 de noviembre con el cielo. El director del IAC, Valentín Martínez Pillet, explicará al público qué significa que el clima del sol esté agitado y cómo puede afectar a la humanidad. Al día siguiente, el veterinario, catedrático de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y experto en mamíferos marinos, Antonio Jesús Fernández, revelará Por qué mueren las ballenas y cómo podemos evitar que siga ocurriendo.
Paralelamente, ÍNSULA 2026 dará voz a un amplio grupo de investigadores e investigadoras que, participarán en los tradicionales Chacha Escucha para acercar sus trabajos al público general en un formato ameno y distendido. También tendrá lugar una nueva edición de los talleres de divulgación científica organizados e impartidos por miembros de The Conversation, dirigidos a profesorado, estudiantes y personal investigador universitario con inquietudes en la divulgación.
Por otro lado, el festival continúa poniendo en el foco de su programa las actividades dirigidas a niños y niñas de Infantil, a quienes acercará la ciencia a través de talleres y experimentos prácticos. Los jóvenes de Secundaria, por su parte, también tendrán un hueco en ÍNSULA, y aprenderán sobre ciencia, biodiversidad e historia en sus visitas al Museo Canario, el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología y el Poema del Mar.
Además, este jueves tendrá lugar la segunda semifinal del novedoso concurso regional de investigación, en el que investigadores de las dos universidades públicas de Canarias presentan su investigación en 5 minutos. Un jurado especial y el público seleccionarán al segundo grupo de tres investigadores que pasarán a la final, que se celebrará el viernes 6 de noviembre y en la que el ganador obtendrá el galardón de los 1.000 euros de premio y la posibilidad de publicar su estudio en The Conversation.
Organizado por el Gabinete Literario y The Conversation España, el festival de la divulgación científica ÍNSULA 2026 se celebra con el patrocinio del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la colaboración de la Asociación Gran Canaria para la UNESCO. En su Comité Científico participan, el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el Museo Elder de la Ciencia y la Tecnología, el Museo Canario, el Poema del Mar, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de La Laguna.

