A cinco días de la primera huelga general por la vivienda, más de 20.000 organizaciones de la sociedad civil respaldan ya la convocatoria de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI) para el miércoles 11 de noviembre. Nunca antes una movilización por el derecho a la vivienda había reunido un apoyo tan amplio y tan diverso del tejido social del país.
Se han sumado a la huelga todas las asociaciones de vecinas integradas en la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales (CEAV), la plataforma Regularización Ya! y Obrim Fronteres, el cooperativismo social y solidario vinculado a REAS y el movimiento pensionista agrupado en la COESPE. También la apoyan los movimientos feministas que organizaron las huelgas feministas, el mundo de la cultura vinculado a ConArte, sindicatos y asociaciones campesinas como Unió de Pagesos, todo el movimiento estudiantil y asociaciones juveniles como el Consell Nacional de la Joventut de Catalunya (CNJC). Completan este frente los sindicatos del trabajo de cuidados y del hogar, el movimiento internacionalista y organizaciones ecologistas como Ecologistas en Acción, entre otras muchas.
El movimiento de defensa de los derechos humanos ha hecho suya la convocatoria. Respaldan la huelga Irídia – Centre per la Defensa dels Drets Humans, SOS Racisme Catalunya, Lafede – Justícia Global, NOVACT, International Action for Peace, SETEM Catalunya, Entrepueblos, la Fundación Mundubat y el Observatori DESCA, junto a organizaciones de personas migrantes como la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes (ATIM) y AESCO. Para todas ellas, el acceso a una vivienda digna es un derecho humano básico que hoy se está vulnerando de forma masiva.
A ellas se suman entidades de referencia en la defensa de la ciudadanía como FACUA-Consumidores en Acción, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), Greenpeace España, Justicia Alimentaria y Amigas de la Tierra, y grandes federaciones vecinales como la Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB), que se ha incorporado esta misma semana junto al Sindicat de Periodistes de Catalunya y a la Federación de Sindicatos de Periodistas.
La cultura también va a la huelga. World Poetry Movement, junto a diversas asociaciones culturales, se ha adherido a la convocatoria con un manifiesto propio y ha organizado las lecturas «Poetas contra el fascismo: la cultura en huelga», una acción global con 68 lecturas en 38 países. En el Estado español, 300 poetas participarán en lecturas en 15 ciudades y se suman así a la huelga del 11N. También respaldan la huelga las organizaciones de trabajadoras y trabajadores autónomos UATAE, UPTA y el Sindicato de Personas Autónomas de CNT (SIPA), que llaman al pequeño comercio a bajar la persiana el 11N bajo el lema «Esta persiana también hace huelga». Las autónomas pagan dos alquileres, el de casa y el del local, y son uno de los colectivos más golpeados por la especulación.
La amplitud de este apoyo confirma que la vivienda ha dejado de ser un problema de quienes viven de alquiler para convertirse en un problema de país. Vecinas, pensionistas, estudiantes, personas migrantes, trabajadoras de los cuidados, campesinas y artistas comparten un mismo diagnóstico: los alquileres se comen los salarios y las pensiones, mientras el negocio de la vivienda no deja de crecer.
«Cuando las asociaciones de vecinas, las pensionistas, las feministas, las estudiantes, las autónomas y el campo se ponen de acuerdo, ya no hablamos de un problema de vivienda, sino de un problema de país. Esta huelga la han construido el pueblo, las inquilinas, comité a comité y barrio a barrio. El 11N lo paramos todo.», ha declarado Aldo Reverte, portavoz de la CSI.
La huelga se ha construido en apenas unas semanas. El desahucio de Maricarmen Abascal, una vecina de 87 años, provocó un estallido de indignación que llenó las calles el 3 y el 4 de octubre con más de un millón y medio de personas. Desde entonces se han creado más de 1.340 comités de huelga en las 108 ciudades más pobladas del país, que estos días trabajan a pleno rendimiento; las creadoras de contenido difunden la convocatoria, las vecinas decoran pisos y balcones con los colores de la huelga y el lunes 9 de noviembre los barrios volverán a hacerse oír con una gran cacerolada.
La huelga general del 11 de noviembre exige bajar los alquileres y acabar con el negocio de la vivienda. Sus seis demandas se pueden consultar en huelgaporlavivienda.org/
Sobre la huelga general del 11N
La huelga general por la vivienda y el coste de la vida del 11 de noviembre la convocan la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y sus sindicatos territoriales, junto con sindicatos de vivienda y sindicatos laborales como CGT, CNT, CCOO, UGT, ELA, LAB y CIG, entre otros. Los colectivos pueden adherirse en huelgaporlavivienda.org/

