Aunque en el carrito de la compra y a simple vista puede que no lo notemos, algunas marcas optan ya por reducir la cantidad en cada envase ante la inflación. Es un ‘truco’ que emplean ante el dilema de subir el precio o disminuir la cantidad de producto y muchas, como Doritos, se decantan por la segunda opción: ahora, cada bolsa de esta marca trae más aire y menos patatas.

Un fenómeno conocido como «reduflación» o «shrinkflation», en inglés: un término que procede de los vocablos «encoger» e «inflación». El objetivo para las empresas es bastante claro: «Mantener el margen de beneficios en situaciones de carestía económica«, en palabras del profesor Eduardo Irastorza.

De hecho, este es uno de los primeros síntomas de crisis económica. «Uno de los primeros síntomas de que se avecina una recesión es precisamente la reduflación, el hecho de que tú pagues la misma cantidad de mismo dinero por cada vez menos cantidad de producto», resume el experto.

Y es que, como consumidores, tendemos a ser sensibles a las subidas de precio, pero es posible que no notemos cambios sutiles en la cantidad de producto que contiene cada envase. No obstante, las consumidoras consultadas por laSexta afirman que sí lo notan. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), su portavoz Enrique García explica que «se trata de una práctica legal, pero engañosa», ya que en la práctica supone una subida del precio.

Algo que los compradores están notando ya en muchos y muy variados productos, desde el café al papel higiénico, pasando por los aperitivos. Por ello, piden que, de hacerse, las marcas proporcionen toda la información al consumidor.