El día cinco de abril decíamos en un artículo que no era de recibo que un paciente de la Gomera será derivado, por ejemplo, al traumatólogo para clasificar una dolencia determinada y la consulta más temprana tenga fecha para dentro de cuatro meses.
Argumentábamos además que determinados profesionales que realizan estas consultas y que proviene de otros hospitales más grandes, caso de la residencia La Candelaria, ahora no quieran venir a pesar de abonársele a ellos los gastos de desplazamientos, estancia así como dietas.
Comentábamos que existen pacientes que tras una larga espera de cuatro meses esperando la ansiada consulta y respuesta del especialista y este le indicaba que “debe hacerse una prueba para obtener un buen diagnóstico” le “doy el papelito para que le den cita” y acto seguido una vez realizada la prueba “vuelva a coger número y me vuelve a ver a esta consulta”, y tu sales pensando que “si ha tardado cuatro meses en atenderme por primera vez, ahora debo hacerme una prueba y después pedir otra vez cita” ¿para qué año ve va a atender a mi este señor?.
Terminábamos diciendo que esta es una situación que ocurre a menudo y no se ve una respuesta clara por los responsables del centro y tampoco se ve una respuesta por los responsables políticos.
Algunas personas con experiencia en la administración pública nos indican que esta situación es ya una cuestión política, es una cuestión de que las personas que son fejes de los especialista del Servicio Canario de Salud den la debía orden al especialista de tener que trasladarse a La Gomera los días necesarios con el abonos de los gastos o dietas que legalmente les correspondan.

