Este será el segundo cierre anticipado consecutivo de la pesquería, después de que el año pasado, por primera vez en su historia, se clausurara cuatro meses antes del final de la temporada al alcanzar el umbral de activación de 620.000 toneladas. Los grupos conservacionistas afirman que un nuevo cierre temprano pondría de relieve la creciente presión que sufre la pesquería y evidenciaría la urgente necesidad de actualizar el sistema de gestión vigente.
El kril constituye la base del ecosistema del Océano Austral y sirve de sustento a pingüinos, ballenas, focas e innumerables especies antárticas, al tiempo que abastece un creciente mercado mundial de suplementos nutricionales de omega-3, ingredientes para piensos de acuicultura y alimentos para mascotas.
Aunque las capturas totales siguen estando muy por debajo de la biomasa estimada de kril, los científicos han advertido reiteradamente de que la cuestión clave no es únicamente cuánto kril se captura, sino dónde se captura. La actividad pesquera se ha ido concentrando cada vez más alrededor de la Península Antártica, precisamente la región donde la fauna depende de grandes concentraciones de kril durante las temporadas de reproducción y alimentación.
Tras la expiración de la Medida de Conservación 51-07 de la CCRVMA a finales de 2024, dejaron de aplicarse las salvaguardias que distribuían el esfuerzo pesquero entre las distintas zonas de gestión. Posteriormente, el propio Comité Científico de la CCRVMA concluyó que la concentración resultante del esfuerzo pesquero «no era precautoria» e instó a una reforma urgente. En la reunión anual de la Comisión de 2025 no se alcanzó ningún acuerdo sobre un sistema de gestión alternativo.
El cierre anticipado también se produce mientras continúan examinándose las objeciones formales presentadas por la Coalición para la Antártida y el Océano Austral (ASOC) y WWF frente al anuncio de recertificación de la pesquería por parte del Marine Stewardship Council (MSC), lo que vuelve a poner bajo escrutinio la afirmación de que esta pesquería representa un modelo mundial de pesca sostenible. En la actualidad, varias de las conclusiones de la objeción presentada por ASOC han sido respaldadas por el investigador independiente ASI, y se está a la espera de una respuesta del organismo certificador.
El Océano Austral está cambiando rápidamente. Las estimaciones actuales de biomasa de kril se basan en estudios realizados antes de la pérdida sin precedentes de hielo marino en la Antártida y de la aceleración de los efectos del cambio climático. Los científicos siguen identificando importantes incertidumbres en torno a la abundancia y distribución del kril, así como sobre los efectos acumulativos del cambio climático y de la pesca industrial.
A principios de este año, la UICN incluyó tanto al pingüino emperador como al lobo marino antártico en la categoría de En Peligro, identificando la disminución de la disponibilidad de kril asociada al cambio climático como una amenaza significativa para la resiliencia de los ecosistemas antárticos.
Los miembros de la CCRVMA deben acordar, cuando se reúnan en octubre de este año:
- Restablecer una gestión espacial precautoria de la pesquería de kril.
- Adoptar un sistema moderno de gestión basado en los ecosistemas que evite la concentración de la actividad pesquera en zonas críticas para la fauna silvestre.
- Crear el Área Marina Protegida de la Península Antártica (Dominio 1), propuesta desde hace años.
- Definir una hoja de ruta clara y con plazos concretos para adoptar, de aquí a 2030, un sistema representativo de áreas marinas protegidas que permita alcanzar el objetivo de proteger el 30 % del Océano Austral.
- Garantizar que las decisiones de conservación sigan basándose firmemente en la ciencia independiente y en una gobernanza intergubernamental.
Datos clave
- La pesquería de kril antártico abastece principalmente al mercado de suplementos nutricionales de omega-3, ingredientes para piensos de acuicultura y alimentos para mascotas.
- La pesquería alcanzó por primera vez en su historia el umbral de activación en 2025, lo que obligó a cerrarla cuatro meses antes del final de la temporada.
- Los buques de Aker QRILL han capturado aproximadamente el 63 % del total de las capturas de la pesquería durante la última década.
- El Comité Científico de la CCRVMA ha concluido que la actual concentración del esfuerzo pesquero «no es precautoria».
- Los científicos muestran una creciente preocupación por la presión adicional que ejercen conjuntamente el cambio climático y la concentración de la actividad pesquera sobre la fauna antártica.

