- Santiago Sesé, “en estos momentos, el principal problema que está teniendo el empresariado para poder desarrollar su actividad está relacionado con el mercado laboral”.
- La Cámara de Santa Cruz de Tenerife reclama un pacto de estado en materia laboral que cuente con el consenso y el compromiso de todos los partidos políticos y, por supuesto, de los agentes económicos y sociales.
- Sesé, “es necesario que el Estado se legisle y se actúe, a favor y teniendo en cuenta la opinión de las empresas, algo de lo que se ha adolecido en los últimos años”.
La actividad económica canaria continuó su senda de moderación durante el tercer trimestre del año. El primer avance sobre la evolución del Producto Interior Bruto adelantado por el Instituto Canario de Estadística muestra un debilitamiento respecto al segundo trimestre del año, con tan solo un leve incremento del 0,02% y una desaceleración en el ritmo de crecimiento interanual que se situó en el 3%, siendo, en todo caso, un dinamismo superior al registrado por el conjunto de España, cuyo avance fue del 1,8%. El tercer trimestre es el décimo consecutivo en el que las islas crecen por encima de la media nacional.
A pesar de esta esperada moderación, desde La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife se revisan al alza sus previsiones iniciales sobre el comportamiento de la economía en el conjunto del año 2023 pasando estas del 3% al 3,5% atendiendo al comportamiento de la economía durante los primeros nueve meses del año y a las previsiones de actividad para el cuarto. Esta es la principal conclusión que se extrae del Boletín de Coyuntura Económica regional correspondiente al tercer trimestre, patrocinado por la entidad financiera CaixaBank y presentado en rueda de prensa en el día de hoy por el presidente de la institución cameral, Santiago Sesé, junto a la directora general Lola Pérez.
La fortaleza que continuó mostrando el sector turístico (en el conjunto de los nueve primeros meses del año Canarias recibió 11.722.399 turistas nacionales y extranjeros, 1.292.271 más que en 2022 y 513.348 por encima de los de 2019), junto con la estabilidad del empleo (durante el trimestre retrocedió levemente la ocupación y en términos anuales creció un 5,3%, lo que supone 50.200 ocupados más en un año, hasta situar la cifra total en un máximo histórico cercano al millón, 997.800 empleos), permitieron que los principales indicadores de demanda prolongasen su avance, aunque a menor velocidad.
Las ventas minoristas crecieron un 6,4% en el trimestre y un 8,2% en el conjunto de los nueve primeros meses del año, situándose el Archipiélago como la cuarta región española con mayor avance de todo el territorio nacional. Del mismo modo las matriculaciones de turismos fueron de 17.768, un 18,7% superiores a las registradas en el tercer trimestre de 2022. Datos a los que hay que sumar el buen comportamiento del gasto turístico que ascendió en el trimestre a 5.021 millones de euros, un 12,4% más que hace un año. Por el contrario, los indicadores que más se resienten, debido al impacto de la subida de tipos de interés son los relacionados con el sector inmobiliario apreciándose un retroceso en la compraventa de viviendas de 28,3% anual con un total de 5.606 operaciones y en el número de hipotecas sobre viviendas cuyo descenso fue del 10,7%, sensiblemente inferior al nacional (-24,1%).
Desde el lado de la oferta fueron la industria y las actividades relacionadas con los servicios, especialmente los vinculados a la hostelería y el turismo, los que mejores resultados arrojaron, frente otras actividades como pudieran ser la construcción, aquejada por las dificultades administrativas para avanzar en los proyectos y los problemas para encontrar mano de obra. En términos anuales todos los sectores mantienen tasas de crecimiento positivas empezando en intensidad por servicios (3,3%), seguido de agricultura (3%), construcción (1,5%) y, finalmente, el aumento menos acusado en industria (0,9%).
Una coyuntura relativamente favorable que, además, ha tenido que desenvolverse en un entorno inflacionista, siendo el Archipiélago la región española con mayor crecimiento de precios de todo el territorio nacional. Así, la subida generalizada en el último año en la gran mayoría de todos los bienes y servicios que conforman la cesta de la compra, liderados por la inflación de los alimentos, hicieron que los precios alcanzaran una variación anual en septiembre del 4,3%, ocho décimas por encima de la media nacional (3,5%). Además, y aunque ya se comienza a notar la pérdida de poder adquisitivo de las familias en el comportamiento de la inflación subyacente, con un progresivo descenso a lo largo del trimestre, este sigue siendo modesto al situarse aún en el 5,6% al finalizar el tercer trimestre.
Las previsiones apuntan a que la actividad se seguirá atenuando en términos anuales durante el último trimestre de 2023, a pesar de que previsiblemente mejore en términos trimestrales por coincidir con la temporada alta turística y la Campaña de Navidad, periodo especialmente favorable para la economía de las islas por concentrarse en dos de las principales actividades sobre las que pivota gran parte del crecimiento y del empleo en el Archipiélago.
Estimaciones de crecimiento moderadamente optimistas que también se desprende del último Indicador de Confianza Empresarial con un descenso del -0,4%, el menor del conjunto de regiones españolas, y que muestra que un 57,8% de los establecimientos empresariales espera mantener su actividad durante el cuarto trimestre del año, una cuarta parte (25,7%) espera mejorar sus resultados y tan solo un 16,5% anticipa un devenir desfavorable en su actividad.
Teniendo en cuenta lo acaecido durante los primeros nueve meses del año y las previsiones de actividad para el cuarto, desde La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife se apunta a que el crecimiento para el conjunto del año pudiera ser más favorable de lo inicialmente esperado, por lo que revisa al alza sus previsiones de crecimiento hasta situarlas en un avance del PIB del 3,5%.
Tras este balance el presidente de la Cámara santacrucera afirmó que “sería un magnífico resultado que el Archipiélago cerrara finalmente el ejercicio con un PIB del 3,5% y una tasa de paro en el entorno del 15%, cifras que, a pesar de su mejora, no nos permitirán recuperar el nivel del PIB perdido durante la pandemia, objetivo que incluso nos costará alcanzar a lo largo del año 2024, dadas las previsiones de que continúe la desaceleración de la actividad a lo largo de los próximos meses.” Por eso, continúa incidiendo Sesé, “será necesario trabajar para recuperar nuestro nivel de PIB previo a la pandemia cuanto antes permitiendo con ello recuperar la renta per cápita seriamente lastrada tras la crisis sanitaria, pero además deberemos esforzarnos en alcanzar el nivel de empresas que teníamos antes.
En septiembre del año 2023 el número de empresas inscritas en la Seguridad Social con trabajadores a su cargo ascendía a 60.795, mientras que en septiembre del año 2019 esta cifra era de 61.495 empresas. Un menor número de empresas y, además, de menor dimensión pues si nos referenciamos a los últimos datos del Directorio Central de Empresas podemos ver como más del 96% de las empresas del archipiélago tiene menos de 10 trabajadores y casi un 58% ni siquiera tiene trabajadores a su cargo, cifras que empeoran respecto a los registros de 2019. “Una realidad de autónomos y micropymes que es necesario revertir fomentando y favoreciendo su creación, pero, también, su dimensión y para ello es necesario que se legisle y se actúe a favor de las empresas, algo de lo que hemos adolecido en los últimos años, donde apenas se ha tenido en cuenta la opinión de los empresarios, además de ponerles múltiples barreras para su desarrollo”, concluyó Sesé.
Además, el presidente quiso resaltar que, “en estos momentos, el principal problema que está teniendo el empresariado para poder desarrollar su actividad está relacionado con el mercado laboral y los problemas asociados al mismo, entre los que cabría apuntar: las dificultades para encontrar personal y para cubrir determinados puestos de trabajo, el elevado y creciente nivel de absentismo laboral, el incremento de los costes sociales de las empresas, los bajos niveles de productividad laboral, el envejecimiento poblacional, la falta de vivienda o los problemas de movilidad….. Problemas que se han acentuado tras la pandemia y que es necesario resolver si realmente queremos seguir creciendo, dimensionando a nuestras empresas y mejorar nuestros niveles de empleo, de productividad y de renta per cápita. Desde La Cámara creemos que este país necesita un gran pacto de estado en materia laboral que cuente con el consenso y el compromiso de todos los partidos políticos y, por supuesto, de los agentes económicos y sociales, para afrontar reformas ambiciosas desde distintos ámbitos que permitan hacer frente a este importante reto que tenemos como sociedad.”
Tareas pendientes para 2024.
Las previsiones que desde la institución cameral se hacen para el año 2024 dibujan un escenario “difuso”, puesto que será el año en el que las familias acusen en mayor medida la pérdida de poder adquisitivo, aunque este se irá corrigiendo por las revisiones salariales y por la esperada moderación de la inflación; mientras que las empresas, especialmente las pymes, acentuarán sus niveles de morosidad, hasta ahora anormalmente bajos (por el momento lo que se está apreciando es un aumento de las quiebras, con un crecimiento interanual del 81,9% en el número de procedimientos concursales durante en el tercer trimestre).
Además, ya no contaremos con la inyección de ayudas extraordinarias para impulsar la recuperación de la economía tras la pandemia y el sector público se va a tener que apretar el cinturón cuando a partir del 1 de enero de 2024 se tengan que reactivar las reglas fiscales y de control del gasto que quedaron suspendidas por la pandemia.
Un escenario diferente que nos obliga a actuar de forma distinta y es por eso por lo que, entre otras medidas, afirma Sesé, “tendríamos que poner todos los medios necesarios y suficientes para gestionar el 100% los Fondos Next Generaction, como palanca pública capaz de estimular la economía. Además, se debería aplicar un control y una reducción del gasto público, no solo para mejorar la productividad de este, sino para tener margen con el que reducir impuestos, contribuyendo con ello a estimular la actividad económica y el consumo.”
“Desde el lado empresarial deberemos apostar e invertir en innovación y digitalización, para hacer frente al acelerado cambio tecnológico, aprovechando ayudas como el Kit digital para mejorar la competitividad de nuestros negocios, todo ello acompañado de una formación adecuada que permita mejorar también la productividad de los trabajadores y de las empresas. Además, ahora que tenemos nuevos gobiernos en el ámbito local y nacional creemos que es el momento oportuno de apostar por la simplificación de trámites y por la agilización de procedimientos que aporten seguridad jurídica a las pymes y a los inversores, pues tenemos grandes oportunidades para que nuestra economía de un salto cualitativo en su diversificación e internacionalización. También será el momento para negociar con el Estado un sistema de financiación justo para Canarias, al margen de la defensa de nuestro Régimen Económico y Fiscal, al que se le deberá dar un impulso para defender la igualdad de los ciudadanos y empresas canarias con las del resto del territorio nacional”, concluyó Sesé.

