Con un seguimiento del 80% en todo el país y de un 65% en Madrid, los inspectores de pesca han secundado la Huelga concentrándose ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y ante el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática y finalizando la jornada ante la Subdirección de Vigilancia Pesquera y Lucha contra la Pesca Ilegal.
La huelga fue secundada por el 100% de la plantilla de País Vasco, Cantabria, Huelva, Cádiz, Málaga, Castellón, Tarragona, Barcelona, Girona y Mallorca. En numerosas zonas costeras el seguimiento de la huelga fue superior al 75%.
A consecuencia de la jornada las almadrabas de Conil, Zahara, Barbate y Tarifa han tenido que suspender sus labores de pesca ante la ausencia de inspectores. Los inspectores de pesca sienten profundamente las molestias ocasionadas al sector y creen que es un claro reflejo de la poca importancia que se le da desde el Ministerio al sector pesquero y a los puestos de trabajo que generan. Las citadas almadrabas proporcionan 500 puestos de trabajo directos y 6.000 indirectos. La huelga también ha afectado a la operatividad de las granjas de engorde de Atún rojo del Mediterráneo ya que su actividad depende directamente del control de trazabilidad de los inspectores designados a tal efecto que secundaron la convocatoria.
También ha quedado inoperativo el patrullero de la Armada “Alborán”, destinado en la campaña del Atún rojo en el Mediterráneo, por lo que tampoco se han realizado labores de control e inspección en esta importante pesquería para la cual España tiene compromisos adquiridos con la Comisión, que de nuevo se incumplen.
En el resto de puertos de España la ausencia de inspectores de pesca ha sido la tónica dominante, con el consiguiente perjuicio para el sector pesquero que trabaja cumpliendo las normas y que necesita de la presencia inspectora para que sus capturas no bajen de precio a causa de los furtivos o de la superación de topes, como es el caso de la anchoa y la sardina. Tampoco se ha controlado la entrada de productos pesqueros de terceros países en España, países que compiten con los productos de pesca nacionales y que tienen un precio inferior en el mercado, perjudicando de nuevo al sector nacional.
Tras el éxito de esta convocatoria el colectivo espera ser convocado por la Administración para tratar de solucionar este conflicto que ya se prolonga en el tiempo y que amenaza con enquistarse. En caso de no obtener respuestas el personal inspector de pesca convocará una nueva huelga de mayor duración sintiendo los perjuicios que puedan ocasionar al sector. Desde Apipes nos gustaría señalar que, además de los porcentajes de las inspecciones que España tiene que cumplir de determinadas pesquerías para evitar sanciones de Europa, y que la al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación parece no importarle, podrían verse afectadas y perjudicadas la pesquería de atún rojo, el control de las importaciones de pescado desde otro países y el control, en general, de las descargas de pescado no declarado.

