«Talibanes y sicarios» de la pluma, haberlos haylos
Por suerte en este bello y hermoso oficio de las letras y la pluma, la gran mayoría de quienes se dedican a la labor, son honestos, decentes y objetivos en su hacer.
Pero hay que decir también, que como de todo, en la viña del Señor; haberlos haylos.
Leyendo entre líneas unas veces y en otras ni siquiera, se detectan talibanes y sicarios que lejos de un Código Deontológico que se precie, en una especie de enfermedad mental cansina, repetitiva y partidista, se dedican a destrozar a la gente.
Son una especie de ruleta rusa, que lo mismo que hoy te veneran, mañana te dan el navajazo y te persiguen en toda obsesión, sino entras por su aro. Pero lo vomitable de todo ello, es la pretensión de hacernos ver, que su paranoia tiene que calar en la gente.
Y para colmo dentro de esa gentuza, los hay aliados o aparejados con personas que se supone tienen algo de poder. Pero esos plumeros, cuando vayan a decir alguna verdad, nos da que no va creérsela, ni santa misericordia.
Joseptenerífe D.C.

