España batió un nuevo máximo histórico de empleo este verano, de más de 22,8 millones de trabajadores, en un tercer trimestre más flojo de lo habitual en creación de puestos de trabajo, con 73.600 personas ocupadas más, y con un alza del paro más elevada de lo que suele registrarse en verano, que alcanzó las 95.900 personas. En paralelo, hay un fuerte incremento de la población dispuesta a trabajar, la población activa, de casi 170.000 personas respecto al trimestre anterior, según los resultados del tercer trimestre de la Encuesta de Población activa (EPA) que ha publicado este martes el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Hay que recordar que este verano se está viviendo un proceso extraordinario de regularización de migrantes, por el que miles de trabajadores ahora en la economía sumergida –y que figuraban ya como trabajadores en la EPA– están siendo dados de alta a la Seguridad Social, como están recogiendo las estadísticas de este organismo público en los últimos meses, con más de 400.000 afiliados más por este proceso.
El balance de este tercer trimestre recoge así 73.600 personas ocupadas más respecto al trimestre anterior, lo que se situó el total de personas con empleo en 22.852.600 ocupados, un nuevo techo del mercado laboral en España.
El avance del empleo se debe a la incorporación de trabajadores extranjeros, en 75.400 personas, mientras que los ocupados españoles (incluida la doble nacionalidad) se redujeron en 1.800 personas. España en estos momentos está iniciando la retirada de miles de trabajadores de la generación del baby boom, ante la que cobra especial importancia el empleo extranjero a futuro, señalan los organismos económicos.

