El Congreso convalida el plan de ahorro energético con el ‘no’ de PP, Vox y Ciudadanos

  • En el primer Pleno del curso político, Feijóo acaba apoyando dos de los tres reales decretos del Gobierno, que ve consolidada la mayoría de la investidura gracias a los acuerdos con ERC, PNV, EH Bildu o Más País

Iñigo Aduriz / José Enrique Monrosi/eldiario.es

El Partido Popular ha recurrido este jueves a una larga retahíla de reproches y descalificaciones contra el Gobierno progresista para justificar su rechazo a la convalidación del real decreto ley de ahorro energético que se ha debatido en el Congreso de los Diputados, en un Pleno extraordinario. Pese a la actitud del principal partido de la oposición, la norma ha sido avalada en la primera sesión parlamentaria del curso político por una amplia mayoría de la Cámara Baja gracias al apoyo de los socios habituales del Ejecutivo que, no obstante, han reprochado a PSOE y Unidas Podemos que negociaran esos respaldos en el último minuto. Ha logrado 187 votos a favor, 161 en contra y una abstención. Además, se ha acordado tramitarlo como proyecto de ley, tal y como lo pedían distintos grupos.

El Pleno que ha hecho a los diputados regresar prematuramente de sus vacaciones ha evidenciado, no obstante, el doble juego del PP, ya que pese a las durísimas palabras que sus diputados le han dedicado al Gobierno y a su ‘no’ a las medidas energéticas, el partido que preside Alberto Núñez Feijóo ha convalidado los otros dos decretos que se han debatido en el Congreso: el que establece un nuevo sistema de cotización para los trabajadores autónomos y el de medidas urgentes en materia de incendios forestales.

La sesión ha permitido, además, consolidar la conocida mayoría de la investidura, dado que los socios habituales del Gobierno, además de respaldar esos tres decretos, han facilitado la aprobación definitiva de tres leyes en los parámetros que querían PSOE y Unidas Podemos. Este jueves han quedado refrendadas la Ley Orgánica de garantía integral de la libertad sexual –la conocida como ley del ‘sí es sí’–, la de Ciencia y la Concursal, tras debatirse y votarse las enmiendas que se aprobaron en el Senado.

La principal atención estaba centrada, no obstante, en el decreto de ahorro energético, ya que el Ejecutivo no cerró los apoyos del texto hasta apenas 24 horas antes del Pleno. El debate sobre la iniciativa ha comenzado con la intervención de la ministra de Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, que, tras resumir todas las medidas incluidas en el decreto –entre ellas, las limitaciones en la climatización, el apagado de edificios administrativos y escaparates, pero también las ayudas al transporte y el aumento de las becas de estudio–, ha pedido al PP, en un último intento que ha resultado frustrado, que cambiara su posicionamiento y apoyara la convalidación.

Tras recordar que las medidas tienen como objetivo “hacer frente al chantaje de Putin” y “combatir la amenaza del cambio climático”, la ministra ha apelado a la unidad política para dar luz verde a unas iniciativas de ahorro consensuadas en el seno de la Unión Europea. “Asuntos tan importantes deben concertar consenso y no actitudes obstruccionistas”, aseguraba, dirigiéndose al PP, al que pedía defender el “interés general frente a intereses partidistas”. De no hacerlo, añadía Sánchez, “a quienes estarían golpeando es a miles de ciudadanos que están sufragando el transporte público, a las empresas de transporte de viajeros y mercancías, a los autónomos y a miles de jóvenes que necesitan complementar sus becas. Piensen en ellos cuando voten”, les pedía, sin éxito.

La ministra ha recordado que las medidas ya se han reflejado en un ahorro energético del 9,5% en la última semana y del 8,5% respecto al año pasado. “Piensen en los efectos que ya han producido”, les decía a los diputados del PP, antes de enfatizar que los ciudadanos están actuando como “responsables y solidarios, justo lo contrario que las formaciones de derecha”. “Existen dos tipos de conservadurismo, el retrógrado y negacionista que se sienta entre nosotros y la derecha moderna europea que allí donde gobierna está adoptando medidas similares a las nuestras. Este decreto ley es Europa, es compromiso y es solidaridad, es sentido común”, añadía.

El PP carga contra el “ordeno y mando”

Una y otra vez, Sánchez ha pedido al PP que “recapacite”, pero la secretaria general de los populares, Cuca Gamarra, no solo no se ha movido del ‘no’ anunciado por su partido, sino que ha profundizado en las acusaciones al Gobierno. Para ella, el real decreto ley “es indefendible” y para justificar esa afirmación ha asegurado que el actual es “el Gobierno más caro de la historia” con una política económica que, a su juicio, “es un fracaso y un lastre para los españoles”. “No respaldaremos parches que tienen consecuencias negativas para los españoles. Para hacer cosas serias tienen el apoyo del PP, para improvisaciones y el ordeno y mando, no”, apuntaba, confirmando ese rechazo al decreto.

Gamarra se ha quejado de no haber recibido “ni una sola llamada” del Ejecutivo para negociar el texto. Por eso ha hablado de “imposiciones” de Moncloa y de que las medidas son un “ejemplo de desprecio a los españoles”. La ‘número dos’ del PP ha reivindicado la “planificación” de su partido “frente a la intransigencia” del Gobierno, a quien le ha pedido “dejar del lado la ideología y el sectarismo y pensar en lo que les interesa a los españoles”. Desde Pontevedra, el propio Alberto Núñez Feijóo ha anunciado, además, que su partido presentará su propio plan de ahorro energético, un plan con “políticas energéticas” y no “improvisaciones” como las que, ha reiterado, se incluyen en el Real Decreto que ha llevado el Gobierno al pleno del Congreso.

En el turno de Unidas Podemos, Juan López de Uralde ha considerado que las medidas son “un paso adelante” y “ya están demostrando su eficacia”, pero también apuntó que el decreto “se queda corto” y existe una oportunidad “para ser más valientes”. En la misma línea, socios habituales del Ejecutivo como ERC, PNV, EH Bildu y Más País han confirmado su apoyo al texto, aunque con críticas al Gobierno. “Lo han vuelto a hacer. Vuelven a mezclar churras con merinas”, les reprochaba a los miembros del Ejecutivo el diputado de ERC Joan Capdevila, que ha asegurado compartir “algunas” de las medidas del decreto, “otras no” y otras “a medias”.

Tras lograr que el texto se tramite como proyecto de ley, el grupo republicano ha anunciado que, en el periodo de enmiendas, va a solicitar una moratoria en la aplicación de las medidas para trabajadores autónomos y pymes hasta el 30 de noviembre, un fondo estatal de apoyo gestionado por las comunidades autónomas para financiar los costes de aplicación de estas medidas, un mecanismo de financiación adicional para garantizar las inspecciones fruto de estas medidas, la posibilidad de extender las redes para autoconsumo hasta 5 km y no los actuales 500 metros, como el Gobierno ya se ha comprometido a modificar, acelerar el reglamento de las redes cerradas que optimizaría el flujo de complejos industriales como la petroquímica de Tarragona e impulsar la cogeneración industrial para reducir la demanda de energía primaria y facilitar la entrada del biogás.

Mertxe Aizpurua, de EH Bildu, aseguró, por su parte, que sus cinco diputadas votaban “a favor por responsabilidad con el planeta” y por compartir “dos de los pilares” del decreto: el fomento de la sostenibilidad y el transporte público. No obstante, durante su intervención, Aizpurua ha considerado que frente a las medidas adoptadas, que tienen fecha de caducidad en noviembre de 2023, se deberían adoptar iniciativas “estructurales” y “permanentes”, fomentando, por ejemplo, la “transformación” del sistema energético. “Esta responsabilidad debe estar por encima de cálculos partidistas y políticos hasta que adquiramos la consciencia climática que necesitamos”, ha remachado, para reclamar, a continuación, “un nuevo paradigma que tenga en cuenta los límites del planeta”.

El PNV pide al Gobierno otra forma de negociar

A cambio del apoyo, EH Bildu ha acordado con el Gobierno actualizar en 2023 los objetivos de la Ley de Cambio Climático, además de comenzar a planificar junto a las comunidades autónomas “estrategias a medio y largo plazo” para transformar los modelos de producción y consumo hacia actuaciones que primen la reducción, la eficiencia y la transición hacia energías renovables. Para Aizpurua, no obstante, la forma en que se ha negociado por parte del Gobierno, en el último minuto, horas antes del debate en el Congreso, “no es la mejor fórmula para engrasar la mayoría progresista”.

“Nos colocan en la disyuntiva entre el todo o el nada”, resumía, en la misma línea, sus críticas al Gobierno Idoia Sagastizabal, diputada del PNV, otro de los apoyos del Gobierno este jueves. Ella ha lamentado que esa estrategia “viene siendo habitual” por parte del Ejecutivo, al que le ha lanzado una petición: “No esperen hasta el último momento porque llegará el momento en el que las cuentas no van a salir”. Íñigo Errejón, de Más País, ha compartido además la necesidad de que las medidas de ahorro energético sean “estructurales”.

Vox y Ciudadanos, igual que el PP, han utilizado sus intervenciones para acusar al Gobierno de actuar “por decretazo” y le han reprochado, una vez más, que sus apoyos sean de fuerzas nacionalistas e independentistas. La extrema derecha, además, ha anunciado que llevará el decreto ante el Tribunal Constitucional.

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