El Cabildo de La Gomera informa de la rebaja a peligro medio de las medidas preventivas por riesgo de incendios forestales en la isla. Esta situación se mantendrá, por el momento, hasta el próximo 1 de noviembre. Hasta esa fecha tampoco estará autorizada la realización de quemas controladas.
El presidente insular, Casimiro Curbelo, subrayó que esta modificación debe ir acompañada del mantenimiento de la prudencia y la responsabilidad ciudadana. “La protección de nuestros montes y de nuestros pueblos exige un compromiso permanente. La rebaja a peligro medio no significa que el riesgo desaparezca, por lo que debemos seguir respetando las medidas preventivas y las indicaciones de los servicios de emergencias”, señaló.
Curbelo recordó que la campaña de prevención y extinción de incendios forestales de 2026 se presentó con una inversión de 2,5 millones de euros y un dispositivo de más de 200 efectivos de distintas administraciones, entidades colaboradoras y colectivos de voluntariado. “Contamos con un importante esfuerzo humano y material para proteger la isla, pero la colaboración de quienes viven en ella y de quienes nos visitan sigue siendo fundamental”, afirmó.
Por su parte, el consejero de Emergencias, Héctor Cabrera, insistió en que las quemas controladas continúan sin estar autorizadas hasta el 1 de noviembre. “Es importante que la ciudadanía tenga claro que la rebaja del nivel de peligro no permite retomar las quemas. Pedimos que se respete esta limitación y que se preste atención a las comunicaciones oficiales sobre la evolución de las medidas”, explicó.
Prevención y respuesta ante las incidencias
El registro de incidencias facilitado, correspondiente al periodo comprendido entre el 1 de enero y el 16 de octubre, recoge 1.001 registros de distintas tipologías. Entre ellos figuran 12 clasificados como incendio forestal, 55 relacionados con dispositivos preventivos y 16 con simulacros y prácticas.
Cabrera destacó el trabajo de los equipos que participan en la prevención y atención de emergencias. “La coordinación entre los servicios, la formación y la vigilancia son esenciales para dar una respuesta eficaz. A ese trabajo debe sumarse la implicación ciudadana, evitando conductas de riesgo y comunicando cualquier indicio de incendio”, apuntó.

