La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha defendido su comportamiento en política. «Lo que más me ha motivado siempre en la política es la lucha contra la corrupción, y eso es lo que más me ha motivado por trabajar en lo público, desde mi comunidad autónoma en ese momento o desde el Congreso ahora mismo», ha explicado la socialista, que ha indicado que el PP «ha roto todas las fronteras».
Tras afirmar que «la política es una tarea noble», Armengol ha defendido que no dejará que mancillen su nombre: «No dejaré que asemejen el Gobierno que presidí durante cinco años a algo que se asemeje a la corrupción».
«La ciudadanía no se merece según qué espectáculos ni según qué posiciones de partidos políticos. Ha llegado un momento que el principal partido de esta cámara parlamentaria ha decidido saltarse todas las fronteras. Tengo que salir aquí para comparecer y explicar algo que siento intensamente: que en política no todo vale y que no todos los políticos somos iguales», ha espetado.
En este sentido, ha indicado que la pandemia fue «una época absolutamente dolorosa donde la realidad era que se moría gente diariamente y no teníamos materiales para proteger a la ciudadanía». «Ante esta situación, yo como presidenta de Baleares intenté comprar, donde se vendía, que era en China. Esa es la realidad de lo que vivimos», ha continuado la presidenta del Congreso, que ha asegurado que a pesar de ser una comunidad pequeña y un archipiélago, Baleares pudo comprar material, algo que abandera como motivo de orgullo.
«La política no es embarrarlo todo. Es trabajar conjuntamente por el interés general, es decir la verdad. Ahora es muy fácil decir según qué cuestiones, pero la realidad es que Baleares compró. Lo hizo legalmente, a decisión de los técnicos de los servicios de Salud, con contratos bien hechos, con gente seria que decidía comprar material o no según el precio o según las condiciones de los materiales que necesitábamos provisionar», ha continuado explicando Armengol.
Visiblemente afectada, se ha dispuesto a explicar el caso por el que el PP pide su dimisión: «En este concreto caso de lo que se está hablando es de la compra de mascarillas por un contrato de 3,7 millones de euros. Compramos mascarillas que se nos vendieron con FFP2 porque los técnicos pensaron que era necesario tener esas mascarillas. Estábamos en abril del 2020, con una situación terrible para la ciudadanía», ha comenzado.
En este sentido, ha indicado que su comunidad autónoma y su Gobierno lo mandaba todo «a analizar al Instituto Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo». «Nada que ver con mi Gobierno. Cuando tuvimos los resultados, nos dicen que no es que sean unas mascarillas ‘fake’, sino que no filtran como FFP2 sino que sirven como mascarillas quirúrgicas y por tanto se deciden almacenar porque estamos en pandemia sanitaria. Porque Baleares necesita provisionar material. Y se trabaja para reclamar a la empresa la diferencia de precio que había podido pagar mi comunidad autónoma por quirúrgicas en vez de FFP2«, ha contunuado.
Así, ha indicado que «la administración sanitaria estaba colapsada» y ha reiterado que «se guarda entero porque se tiene que devolver entero y para que te lo paguen lo tienes que devolver entero». Así, ha asegurado que la reclamación «se hace en tiempo y forma», antes de las elecciones del 28 de mayo, del dinero que se entiende que se debe por parte de la empresa. «Eso es lo que hizo mi Gobierno y lo que yo defenderé siempre porque lo hicimos para proteger a la ciudadanía», ha añadido. Tras la victoria del PP en Baleares «se hace el traspaso y se entrega ese expediente». Así, ha dicho, «la responsabilidad está en el PP, que tiene que explicar qué ha hecho el PP con ese expediente. Ni yo ni nadie del Gobierno está siendo investigado. En política no vale todo», ha zanjado.

