Los “cuchillos de grandes dimensiones” cuya existencia denunció este miércoles el alcalde de Madrid han llegado a Delegación del Gobierno en forma de informe municipal y de una foto probatoria en la que se puede observar un cuchillo de cocina situado entre varios trozos de pan cortado, junto a un envase con lo que parece ser hummus. El Ayuntamiento lo considera “una clara amenaza a la seguridad ciudadana”, según el escrito firmado por la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, al que ha tenido acceso este periódico.
El texto habla de “artículos punzantes, cuchillos, adoquines y otros objetos que pueden ser empleados como arma para causar lesiones a las personas que allí permanecen y transitan, o a los miembros de los Cuerpos de Seguridad”. En las imágenes que lo acompañan también se incluyen adoquines de obra que están siendo usados por los campistas para lastrar las tiendas sobre el suelo. “El posible uso de cualquiera de esos elementos en enfrentamientos o disputas supone una clara amenaza para la seguridad ciudadana, competencia de esa Delegación del Gobierno y de los Cuerpos y Fuerzas que de ella dependen”, añade el informe municipal.
Almeida habló horas antes del envío de este informe de “cuchillos que no son necesarios para cortar un bocadillo”, aunque la única prueba mandada por el Ayuntamiento de este tipo de objetos parece demostrar que su función es precisamente esa: la de utensilio de cocina en la acampada.
El envío de este informe es parte de la estrategia del Ayuntamiento de Madrid para forzar un desalojo en la Puerta del Sol por parte de Delegación del Gobierno, que pasa por demostrar la “violencia” de los allí acampados. El delegado Francisco Martín aseguró que solo intervendría si se producían amenazas contra la seguridad.
También se queja el alcalde del “vandalismo” sobre la estatua del Oso y el Madroño, que había sido decorada con un chaleco del Sindicato de Inquilinas y un pañuelo palestino. En su peana se habían colocado pegatinas y se leen varias pintadas con los lemas Ayuso cuidado o Eat the rich (cómete a los ricos). Este jueves por la mañana el monumento amanecía vallado para evitar nuevas intervenciones.
Delegación respetará “el derecho de reunión”
El Sindicato de Inquilinas calificó ayer por la tarde de “bulos” las afirmaciones del alcalde. “Es normal que el alcalde esté nervioso y tenga que inventarse bulos tan tristes como ese de los cuchillos y los adoquines para intentar deslegitimar la acampada de Sol, porque le señala directamente a él y a la señora Ayuso como culpables de este despropósito que vivimos en Madrid”.
Por su parte, Delegación del Gobierno ha restado importancia este jueves al ultimátum de 48 horas “que ha creado la propia Comunidad de Madrid” para levantar la acampada. En declaraciones a los medios antes de un acto, el delegado Francisco Martín ha dicho que “vamos a seguir cumpliendo las actuaciones procedentes, siempre en cumplimiento estricto del marco normativo y en particular con respecto al ejercicio del derecho de reunión”.

