El choque de dos trenes en la provincia de Toledo ha causado al menos 68 muertos y más de 100 heridos, muchos de ellos graves, tras descarrilar cuatro vagones. Más de 500 personas viajaban en el AVE y el Iryo siniestrados en el término municipal de Urda.
Las primeras investigaciones apuntan a un posible error humano, según fuentes del Gobierno. El ministro de Transportes, Óscar Puente, en su comparecencia, le parece “inexplicable” la orden del centro de control que permitió al AVE circular cuando el Iryo “estaba detenido” y había “una señalización roja”. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que “no es asumible para España dos accidentes de tren en un mismo año y se responderá con contundencia”. Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido una “revisión completa independiente de toda la red ferroviaria”.
El Gobierno y los partidos han suspendido su agenda en plena precampaña, salvo Vox. Las comunidades han ofrecido sus recursos a Castilla-La Mancha, donde numerosos servicios de emergencias tratan de atender a las víctimas. El servicio de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha quedado suspendido hasta nuevo aviso y Adif ha establecido puntos de atención a afectados en Madrid, Córdoba y Sevilla.
La exministra Fátima Báñez viajaba en uno de los trenes accidentados en Toledo. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que “todavía no hay noticias confirmadas” sobre ella.

