La Gerencia de Servicios Sanitarios de La Gomera anunció el día 9 de diciembre de 2020 que, a través del Servicio de Farmacia Hospitalaria, se mejoraría la calidad asistencial prestada a los pacientes externos. Esto se lograría mediante la formación y la administración de medicación de uso hospitalario por vía subcutánea, entre otras medidas.
La Gerencia indicó que los medicamentos eran prescritos por diferentes especialidades. Algunas de ellas son propias del centro hospitalario, como Dermatología, Neurología, Oftalmología, Nefrología, Hematología y Hemoterapia; otras son desplazadas desde el hospital de referencia, como Reumatología, Alergología, Neumología y Endocrinología. Estas especialidades atienden diversas patologías, tales como psoriasis en placas, mieloma múltiple, esclerosis múltiple, ELA, ojo seco, insuficiencia renal crónica, artritis reumatoide, dermatitis atópica o hipercolesterolemia familiar homocigótica.
Continuaba señalando que el servicio disponía, en ese momento, de los recursos humanos, materiales y técnicos necesarios para la monitorización de los pacientes, lo que aumentó la confianza y consolidó dicha área. Se afirmaba en diciembre de 2020 que se había apostado por el servicio de Farmacia Hospitalaria incrementando su personal para dar respuesta a la creciente carga asistencial. Para ello, se incorporó un segundo farmacéutico especialista, un enfermero a tiempo completo y un técnico auxiliar de farmacia, quienes se sumaron al farmacéutico especialista responsable, al técnico en cuidados auxiliares de enfermería y al auxiliar administrativo.
Sin embargo, en la actualidad, dicho servicio ha empeorado considerablemente debido a la falta, al parecer, de un farmacéutico titular. La cobertura del servicio ha quedado reducida a un profesional que se desplaza desde Tenerife una vez a la semana, por lo que su horario presencial se restringe únicamente a la tarde del miércoles y a la mañana del jueves.
Esta situación causa graves problemas a los pacientes que no residen en San Sebastián de La Gomera, quienes deben adaptarse a este exiguo horario y enfrentar serias dificultades de desplazamiento, un factor especialmente crítico si se trata de personas mayores. Así pues, para dispensar un medicamento simple que ya está recetado, es obligatorio personarse en las franjas indicadas. El paciente se ve forzado a acudir la tarde del miércoles —si le coincide el transporte— o la mañana del jueves, todo ello debido a la inexistencia de un profesional permanente en el hospital de La Gomera.

