La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias (FSC-CCOO) alerta de la «situación de extrema gravedad» que vive la totalidad de la plantilla del Banco de Sangre de Canarias, unas 200 personas, después de que el pasado 31 de octubre fueran dadas de baja en la Seguridad Social sin comunicación previa a la representación legal de los trabajadores, a los delegados de prevención ni a las secciones sindicales.
Siete días después, su situación de baja en la Seguridad Social no ha sido modificada y los informes de sus vidas laborales del Ministerio de Trabajo, refieren que están en la misma situación que los propios trabajadores descubrieron la pasada noche de Halloween.
Según la información trasladada al sindicato, la administración sanitaria sostiene que se trata de un trámite «rutinario» ligado al cambio de código de cuenta de cotización desde el antiguo Instituto Canario de Hemodonación al Servicio Canario de la Salud, dentro del proceso de integración. Sin embargo, CCOO recuerda que dicha integración se produjo el 1 de enero, por lo que «no es comprensible» que diez meses después se ejecute una baja masiva en la Seguridad Social sin las debidas garantías ni explicación a la plantilla.
«Estamos hablando del 100% de los trabajadores del Banco de Sangre, un servicio esencial que trabaja 24 horas los 365 días del año, y que hoy sigue prestando servicio estando de baja en la Seguridad Social», subraya la FSC-CCOO.
El sindicato advierte de que mantener esta situación más días genera una grave inseguridad jurídica y laboral: «¿Qué ocurre si se produce un accidente de trabajo?, ¿Quién cubre una incapacidad temporal?, ¿Cómo se tramitan permisos de conciliación, nacimiento o lactancia?, ¿Qué pasa con los días de cotización?», se pregunta la plantilla. La única respuesta que ha recibido la plantilla hasta el momento, «que estén tranquilos y que se regularizará», es a juicio de CCOO «claramente insuficiente» para un colectivo que presta un servicio crítico para el sistema sanitario canario.
«No se puede pedir tranquilidad cuando un trabajador está de baja en la Seguridad Social y sigue cumpliendo turnos de 24/7», insiste el sindicato. Por todo ello, la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO Canarias exige la regularización inmediata de la situación de alta en la Seguridad Social de todo el personal del Banco de Sangre de Canarias.
Asimismo, reclama información urgente y por escrito a la dirección responsable y al Servicio Canario de la Salud sobre el motivo, el alcance y la duración prevista de este trámite, al tiempo que demanda garantías explícitas de cobertura ante cualquier contingencia laboral o común ocurrida durante los días en que los trabajadores figuren de baja en la Seguridad Social.
La plantilla reprueba la falta de comunicación con la representación de los trabajadores, que debía haber sido informada previamente de cualquier movimiento que afecte a la cotización y a los derechos laborales: «Un servicio esencial no puede funcionar con una plantilla que figura de baja en la Seguridad Social. Es una anomalía que hay que corregir hoy, no mañana».
CCOO adelanta que, si la situación no queda resuelta de forma inmediata y con garantías para la plantilla, trasladará este caso a las instancias laborales y de prevención que correspondan.

