• Promueve reuniones grupales en las que el vecindario expone y aporta soluciones a sus propios problemas dentro del grupo.
• Mediante un modelo de voluntariado no tradicional, Cruz Roja dinamiza el desarrollo comunitario que da como resultado una comunidad más resiliente.
24 de agosto de 2023. ¿Qué ocurriría si reuniéramos en una misma sala a un señor jubilado, la directora de un banco, el cocinero de un restaurante, la jefa de estudios de un colegio, un médico, una joven trabajadora, un voluntario…, y así, hasta un grupo de lo más variado en un pueblo despoblado a charlar y poner en común sus problemas y necesidades?
Esto mismo es lo que se ha preguntado Cruz Roja, y por eso ha empezado a hacer estar reuniones como prueba piloto en zonas como Arure (Santa Cruz de Tenerife), donde sus habitantes ya han realizado tres reuniones en las que el vecindario expone y busca soluciones a sus propios problemas dentro del grupo.
Se trata de una actividad que dinamiza el espíritu de la comunidad, y que quiere empoderar y crear vínculos entre los habitantes para que no sólo sean sujetos receptores, sino que sean protagonistas de sus vidas y las de su municipio.
Mediante un modelo de voluntariado no tradicional, Cruz Roja dinamiza el desarrollo comunitario en entornos rurales (con el foco en municipios y zonas poco pobladas) a través de un voluntariado que, tras el apoyo externo inicial, haga sostenible al grupo local para que este plantee necesidades y las resuelva de forma local y autónoma.
Pero, ¿en qué se vertebra esto? En sesiones en grupo, en la que participan personas del municipio y localidad en cuestión, y donde hablan sobre sus necesidades y maneras de resolverlas.
Cada participante aporta sus capacidades y, la suma de todos ellos, da como resultado una comunidad más resiliente y más fuerte, lo cual repercute positivamente en la salud física y mental de las personas que la componen, aumentando, además, su autopercepción de calidad de vida.
Las primeras convocatorias están siendo todo un éxito; tal es así, por ejemplo, que en una de las reuniones hubo un señor mayor, muy culto y que tocaba el tambor, que dijo que le encantaría tener clases de música; justo en esa sesión estaba presente también la directora de la escuela de música que se comprometió a organizar esas clases. Surgió una necesidad y se le dio respuesta. Así de sencillo.
El papel de Cruz Roja pasa por ayudar a que el proyecto camine para, después, dejarlo andar solo. Ese espíritu también se plasma en el voluntariado, que no lidera el proyecto, sino que ayuda a construir relaciones estables con el entorno, dinamizando y fomentando el trabajo en red y la participación equilibrada e igualitaria de todas las personas y agentes sociales que forman parte de él. De esta forma, cuando el voluntariado asume la interlocución con la correspondiente asamblea de Cruz Roja, esta queda incorporada a la dinámica grupal como un agente social más.
Así, la propia comunidad resuelve sus necesidades, propone actividades, y soluciona problemas que les afectan directamente con sus propios recursos y sin necesidad de esperar a las instituciones; el éxito del proyecto residirá en que dentro de 10 años sigan existiendo estos grupos de personas que hagan de motor y dinamizadoras de su localidad, y continúen hacia adelante.
Además, en septiembre, sin ir más lejos, se está preparando la primera jornada de convivencia en Arure, a la que asistirán los participantes del proyecto de La Palma para reforzar, además, que no es una cuestión de un solo pueblo, sino que están todos interrelacionados.
El proyecto piloto, subvencionado por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 dentro de la partida del IRPF estatal para ‘Otros fines de interés social’, se está testando en municipios menores de 1000 habitantes con población concentrada (Paniza y Aguarón, en Zaragoza), de entre 2000 y 3000 habitantes con población concretada (Ossa de Montiel y El Bonillo, en Albacete) y población muy dispersa en localidades de menos de 1500 habitantes (Samos y Triacastela, en Lugo). Además, contamos con Arure (dentro de Valle Gran Rey, en La Gomera) y Puntallana (La Palma), ambas con población muy dispersa y con el elemento diferenciador de la insularidad.
Sobre Cruz Roja
Cruz Roja representa el mayor movimiento humanitario, ciudadano e independiente del mundo. Lleva 159 años colaborando con entidades públicas y privadas para que la humanidad y la dignidad llegue a todas las personas en cualquier lugar y en todo momento y circunstancias.
En España, Cruz Roja cuenta con más de 263.000 personas voluntarias dando respuesta en más de 6.500 municipios, que permiten atender anualmente a más de 12,2 millones de personas en el ámbito nacional y tener más de 13,4 millones de personas como beneficiarias en el ámbito internacional y más de 8 millones de personas en actividades de sensibilización y entorno. Todo ello con el apoyo de cerca de 1,4 millones de socios, empresas y aliados en todos los sectores de la sociedad.
Cruz Roja ha lanzado el plan ‘Cruz Roja Reacciona: una respuesta directa, inmediata y cercana ante la crisis’ provocada por la pandemia, el cambio climático y el conflicto en Ucrania para responder a las crecientes necesidades de la población en el contexto de incremento sostenido de los precios de bienes y servicios básicos. En una primera fase, Cruz Roja pretende atender las necesidades de más de 100.000 personas con un presupuesto inicial de 8 millones de euros. Ante la necesidad básica urgente, Cruz Roja Reacciona ayuda a su cobertura inmediata con la entrega de bienes y ayudas económicas; fomenta el conocimiento de medidas que reducen el nivel de necesidad o amplía los recursos de cada persona para mejorar su situación; promueve la autonomía de las personas, a fin de que lideren su propio proceso de cambio; y busca ser una respuesta inmediata con vocación de transformación duradera, implementando acciones que consoliden los cambios.
Cruz Roja Española pertenece al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja presente en 192 países. Actuando siempre bajo sus siete Principios Fundamentales: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Carácter Voluntario, Unidad y Universalidad.

