El pleno del Consejo General del Poder Judicial ha acordado nombrar al conservador César Tolosa y a la progresista María Luisa Segoviano, expresidenta de la Sala Cuarta de lo Social del Tribunal Supremo, como nuevos magistrados del Tribunal Constitucional, renovando la institución después de tres meses incumpliendo el plazo establecido por la ley.
Ambos candidatos habían sido propuestos por el bloque conservador, aunque la candidata progresista, María Luisa Segoviano, era vista con buenos ojos por sus pares. El bloque progresista del CGPJ había seleccionado a José Manuel Bandrés como su candidato para renovar las dos plazas caducadas del Constitucional. Sin embargo, los conservadores lo veían como candidato favorito del Gobierno y lo han vetado.
Tres meses después del plazo fijado por el Ejecutivo (expiró el 13 de septiembre), el CGPJ ha elegido por unanimidad de los 18 vocales -todos con el mandato caducado desde hace más de cuatro años- los dos jueces que proponen al Constitucional, que se suman a los dos seleccionados por el Ejecutivo: el exministro Juan Carlos Campo y Laura Díez, exalto cargo de Moncloa.
La fumata blanca llega después de que el propio Constitucional frenara, en un choque institucional sin precedentes, el trámite legislativo de dos enmiendas a la reforma del Código Penal que pretendían desbloquear la renovación del órgano de garantías, rebajando las mayorías necesarias para dar luz verde a los candidatos.
Las enmiendas fueron aprobadas en el Congreso y frenadas de manera cautelar a petición del PP, lo que impidió que se produjera el debate sobre las mismas en el Senado. El Ejecutivo reiteró su voluntad de presentar mediante una proposición de ley de los grupos parlamentarios socialista y de Unidas Podemos la misma reforma, aunque con el nombramiento por parte del CGPJ de sus candidatos esta sea -de momento- innecesaria.

