Un empresario, propietario del restaurante Chinyero en Santiago del Teide, en el cual mantiene una concesión pública del local donde ejerce su actividad, lamenta el trato recibido por parte de la administración local, propietario de la instalación.
Al parecer el ayuntamiento, no contestan a sus reiterados escritos presentados desde hace años y denuncia que la instalación carece de baño para minusválidos, necesario para obtener la licencia por parte de cualquier instalación de utilidad pública.
Esta situación se suma ahora la gestión de las aguas residuales, pues al carecer de saneamiento público, esta concesión municipal desahoga en un pozo negro que comparte con otras dependencias públicas anexas, pero, al parecer, el consistorio se niega a cubrir los gastos de limpieza y desagüe del pozo, causándole un grave perjuicio a la empresa, malos olores que produce el rebose del pozo».

