Tantas cosas existen…

He llegado a la conclusión que en la Tierra y en el Universo Natural existen inmensidad de cosas, pero en el ser humano y en la sociedad también.

He leído un artículo, de Quim Monzó, que se titula El zurito, publicado en el año 2000 que muestra y demuestra este aserto. Debo confesar, que no sabía que existía una realidad, un tipo de vaso y por tanto de contenedor que se denomina zurito. Nunca, que yo recuerde, había oído hablar o leer esa palabra –o, se me ha olvidado-. Y, en segundo lugar, esa relación eterna entre objetos-cosas-entes naturales o creados-criados-inventados por el ser humano, y, el uso-actos-actuación-finalidades que los seres humanos construyen con esos objetos.

Esa infinidad de mundos que se interrelacionan entre sí, que podemos sintetizar entre realidades naturales, no creadas por el ser humano; segundo, realidades creadas por el ser humano, tomando, como es normal cosas de la naturaleza y la imaginación del hombre; tercero, realidades de interpretación o de finalización o de sentido o de simbolización o de conceptualización, que el ente humano da a las dos realidades anteriores.

Un zurito, un vaso o recipiente, es una realidad creada por el ser humano, dentro de una tradición cultural, pero tiene un basamento natural en entidades de la naturaleza, que el ser humano a su vez ha transformado, y, en tercer lugar, es un objeto natural y social y cultural, con interpretaciones simbólicas y significativas en un espacio-tiempo cultural como económico o político o de costumbres, etc.

Pues, me atrevería a indicar que toda la realidad humana, se mueve en estas tres áreas o ámbitos o construcciones. Todo o casi todo. Lo que cambia, es que algunos entes, tienen más de lo primero o más de lo tercero o de lo segundo, tienen más proporción. Y, lo que cambia, es la interrelación-intercambio de medidas y modos y maneras y formas de esa interrelación y conexión y concreción y sistematización y enredo del mundo. No les voy a hablar ahora de lo que los antropólogos llaman “universales culturales”. En definitiva, existen realidades, que llevan con nosotros cientos de siglos, lo que cambia, no siempre, pero casi siempre, son los modos de actualización, los modos de interpretación, los modos de simbolización. Por eso, nos juntamos por amor y amar y desear y querer, y, todo lo demás, pero van cambiando las formas de esos “casamientos y coyundas y emparejamientos y matrimonios” (la palabra coyunda, no me agrada, pero según la retórica clásica, vendría bien en esta oratoria del artículo). ¡Y, así en casi todo…!

Pero hemos caído, en un error muy grave, que se ha ido gestando en estos dos o tres siglos últimos, quizás desde la primera fase de la revolución industrial, porque todo está conexionado, aunque no sabemos en cuánta proporción y cantidad. Y, ese error, es el relativismo cultural o el escepticismo cultural o el hedonismo cultural… Todos son dimensiones diversas, de una idea, en la cual, de forma sencilla y simple, piensan demasiados seres humanos, que todo son costumbres o convenciones convencionales de los seres humanos. Y, que las cosas, da lo mismo se hagan de un modo o se realicen de otro. Y, esto es un enorme error conceptual y cultural.

Y, además es una contradicción interna del pensar y sentir y desear de lo humano. Si hemos tomado, al menos, los Derechos Humanos de 1948 como los pilares de Occidente. Debemos aceptar, que no todo es apreciable, ni todo puede ser hecho, ni todo tiene el mismo valor conceptual y cultural y verídico y verdadero. Me gusta escribir, que todo el mundo acepta, que es más agradable ver a un niño jugar con su perro, que a ese niño-monstruo restregarle un calcetín sudado por el rostro de su padre anciano y cansado…

Todo el pensar humano, es un intento de entender el mundo y la naturaleza y la sociedad, al hombre/mujer, para intentar al entenderlo y comprenderlo, vivir y sobrevivir mejor en este mundo. Pero también, para aumentar en dignidad y honestidad y equidad. Que seamos y estemos situados en atalayas más grandes/altas de veracidad y bondad y belleza y racionalidad y prudencia y equidad y sentido común y, todos los grandes valores… Existen muchas costumbres y muchos usos, y, estos van cambiando, pero debemos ir adoptando nuevos y nuevas noticias, más verdaderas.

No puede ser que seamos solo animales rellenos de tecnología, sino somos animales racionales con tecnología –muchos piensan, también con alma inmortal-. Tenemos que humanizarnos, y, humanizar lo que tocamos. Esta es la gran cuestión y el gran tema de la de la vida humana, recordando a un Pablo de Tarso, mucho puedes hacer, pero no todo te conviene o todo te está permitido pero no todo es conveniente…. Cambien ustedes la frase en todas las formas posibles. ¡Paz y bien…!

http://www.facebook.com/cuadernossoliloquiosjmm  © jmm caminero (15-19 octubre 2022 cr).

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