Encontrado en: sur

Al norte de Argentina, a casi 5000 metros de altura, nuevas ‘ventanas’ se abren para descifrar los misterios del universo. La última es un observatorio cosmológico internacional, que ya rastrea las huellas de la furiosa expansión cósmica ocurrida una fracción de segundo después del Big Bang.

La misteriosa configuración de la nebulosa NGC 3132 es fruto del gas y polvo expulsado por una estrella moribunda, un material que luego fue arrojado en direcciones concretas por varias estrellas compañeras. Así lo muestra un estudio internacional, portada de Nature Astronomy, realizado con las observaciones del telescopio espacial James Webb.