Que alguien te descubra

Hasta dónde conozco y entiendo, todos los que se dedican al mundo de la creación y búsqueda e investigación cultural, se pasan toda la vida, esperando que alguien los descubra.

Da lo mismo la rama del saber, especialidad, arte, ciencia, conocimientos, aspectos de la interpretación de la realidad, todos se pasan toda la vida, buscando que alguien los descubra, descubra su producción cultural en esa rama, y, por tanto, ese y esos trabajos no se pierdan en el silencio, y, él o ellos o ella o ellas, tengan un lugar en la cultura y en la sociedad de su tiempo. Si es posible reciban dinares o dólares o euros…

Esta es la realidad, habrá alguna excepción de excepción de excepciones. Pero solo es y será eso. Quién ya tiene un grado de reconocimiento de/en su trabajo, pretende, esencialmente, dos realidades, una, que se mantenga y valore su trabajo, segundo, ascender en la cualificación y reconocimiento en la escala del ascensor de su especialidad.

Puede que existan dos grandes categorías, que corresponden a los dos grandes tipos o áreas de saber, los que utilizan el método o métodos científicos, que tienen sus peculiaridades, los que utilizan los métodos humanísticos (filosofía, literatura, artes, teología, cultura, estética, etc.), que en estos no existe un método totalmente racional y validable y valorable y falsable para demostrar, si su/s enunciado/s es/son verdadero/s o no lo es/son…

De vez en cuando en la EVAU, un problema de matemáticas se plantea mal, y, enseguida los alumnos van a su profesos del instituto, y si comprueba, que es cierto y verdadero el error, enseguida el profesor llama al comité de selección. Enseguida lo comprueban, y lo invalidan, si está mal, o lo validan, si está bien, el planteamiento.

Pero si nos fijamos bien, esto solo puede suceder en las matemáticas, quizás, en algún problema de Física, pero no en el resto de ciencias sociales o humanidades o filosofía, o artes… Jamás, he visto que alguien se queje en un examen, sea de Oposición de Secundaria, sea en Selectividad, de filosofía o literatura, y, el comité de selección rectifique. Puede suceder, que el tema que le hayan puesto al opositor, él o ella, como persona haya escrito varios libros, exponga sus razones, etc. Pero nunca se rectifica –al menos que yo conozca-…

Estos casos, muestran y demuestran el drama de las humanidades, es decir, los saberes, que no utilizan el método o alguno de los métodos científicos. Y, esto es lo que sucede en la producción cultural, por eso, tanto queda negado y renegado, se le pone el marchamo de no tener calidad, y, se va olvidando. Puede que lleven razón. Pero docenas de miles de autores y autoras, cientos de miles de obras, en cada especialidad, de las humanidades, cada generación, quedan olvidadas y muertas, en los cajones, en los ordenadores, en autopublicaciones, que se irán destruyendo, en los laberintos del mundo… Esta es la realidad…

De ahí, que cientos, miles, decenas de miles de autores y autoras, sea en la novela gráfica, en la poesía, en el teatro, en la pintura, en el diseño, en la fotografía y en cien otras actividades culturales. Que dedican a ello, uno o diez o cuarenta años. De ahí, que cientos y miles de autores y autoras, se pasan toda la vida formándose en esos oficios o profesiones o vocaciones, complementándolo con otras actividades para vivir y sobrevivir. De ahí, decenas de miles de voces y oídos se pasan uno o cincuenta años, esperando que alguien, de cierta importancia, les reconozca su valor, y, lleguen a tener un puesto o lugar o ventanal en ese mundo. Que su trabajo, por un lado no se pierda, y, que permanezca, a nivel local o comarcal o provincial o regional o nacional. Cada persona aspirando al siguiente escalón de esta cadena…

Se discute, que hoy, no se perdería un Cervantes, ni un Quijote. Y, yo, me digo a mismo, puede que sea verdad, pero hoy Cervantes y un nuevo Quijote, quién sabe, cómo sería/estaría redactado/pensado, después, de cuatro siglos de narrativa y de mundo y de historia… De vez, en cuando se recupera un autor o autora, por azar o causalidad o casualidad, sin saberse como no fue reconocido su trabajo en su tiempo. Se suele siempre citar a Kafka, Pessoa, Dickinson, Vivier en la fotografía, etc.

Si existiesen archivos generales, virtuales, dónde se incluyese una ficha de cada autor o autora, sin selecciones previas, donde estuviese algo de su trabajo y enlaces. Quizás, habría posibilidad, que hubiese más racionalidad en la gestión cultural. Todo el mundo sabría dónde ir y beber, si van buscando poesía o teatro o fotografía o ensayo o novela o diseño o moda o…

Todos los autores y autoras, profesionales, que han vivido de ello, cuándo la guadaña, saben que puede estar cercana, uno o diez unidades de tiempo, se preguntan, si su obra perdurará. Si pasará a los siglos futuros, si será un clásico en su lengua… pero los que no han sido profesionales, en sus vocaciones, es decir, no han sido valorados en su trabajo de creación o de investigación, y no han sido remunerados, se preguntan, no si serán valorados y recordados, sino si sus obras, seguirá existiendo, o se perderá en los cajones, porque la mayor parte, no están publicadas, y, si lo están solo en unas decenas de copias o ejemplares… -lo mismo las obras de arte, las fotografías, la moda, los inventos…-.

¿Usted que dice o que siente o que piensa o qué sobre esta cuestión…? ¿No olvidemos, que quién sabe, si un autor en mil páginas, novecientas noventa y nueve, son mediocres o sin valía, pero en una, nos abre, un nuevo mundo, en algún aspecto de la realidad…? ¿Usted puede negar esa posibilidad, o, es acaso usted Dios, y sabe y conoce todo…?

http://articulosperiodisticosjmm.blogspot.com.es        © jmm caminero (14-15 junio 2022 cr).

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