No soy un fanático de las cosas de La Gomera. Nací en ella. Me siento orgulloso de una parte y avergonzado de otra. Intento mirar mi isla natal con mesura y no dejar que me arrastren el casticismo ni el extranjerismo.
En este libro repaso mi memoria de La Gomera e intento ahondar en aspecto que ya he apuntado en obras anteriores. Mis vivencias en mi isla natal han sido abundantes e intensas, lo cual me permite conservar frescos muchos recuerdos de diversas épocas.
No toda esa memoria es positiva. La vida de los seres humanos también está compuesta de zonas oscuras. No reniego de ellas. Intento asumirlas y, como en este caso, relatar algunas vivencias relacionadas con La Gomera, porque forman parte esencial de la identidad heredada de mis mayores.

