La vista de este miércoles estaba marcada en rojo desde hace tiempo en el calendario de Donald Trump. En efecto, el Tribunal Supremo de EEUU juzga si fue o no legal el procedimiento de emergencia nacional invocado por el presidente de EEUU para decretar aranceles generalizados a todo el mundo sin pasar por ningún proceso legislativo.
Y los magistrados este miércoles, al escuchar los argumentos de la Administración, se han mostrado escépticos, informa The Associated Press. Ahora bien, aún queda un tiempo para que se llegue a una sentencia que será definitiva para la forma de gobernar de Donald Trump, como herramienta clave en su política económica y exterior.
El caso que se ha visto este miércoles se refiere a los aranceles anunciados en abril sobre todo el mundo, incluidos los socios comerciales de EEUU, así como los gravámenes impuestos desde febrero a las importaciones procedentes de Canadá, China y México.
Trump justificó estas medidas invocando la emergencia nacional en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA).
Sin embargo, dos tribunales de primera instancia y un tribunal federal de apelaciones dictaminaron que la ley de emergencia invocada no le otorga al presidente de EEUU un poder ilimitado para fijar aranceles: la Constitución establece que la potestad arancelaria reside en el Congreso.
Ahora, los argumentos sobre si los aranceles del presidente infringen la ley se ven en un Tribunal Supremo de mayoría conservadora, que hasta el momento se ha mostrado reacio a poner límites al uso que Trump hace de sus poderes ejecutivos.
Fue una sesión tensa, explica AP, con cada magistrado planteando múltiples preguntas sobre el asunto.
Pero no está claro cuándo emitirá el tribunal su fallo. Los casos de gran repercusión pueden tardar hasta seis meses, pero el tribunal puede actuar con rapidez por la presión de los plazos.

