«Ha sido un regalo de Dios”. El rostro de la gente. Se les notaba contentos”. Así se expresaba Juan Ramos, arcipreste de La Gomera al finalizar la Misa del lunes en la parroquia de la Asunción.
Y es que este lunes arrancó la fase una de la desescalada en La Gomera y, con ella, se reanudaron las celebraciones religiosas en los templos con un 30 % de su aforo.
Para ello, el cabildo insular han prestado su personal y material para desinfectar y tener medidas preventivas en los templos. Además, los agentes de pastoral de las parroquias van dando las indicaciones precisas a los fieles que asisten, los cuales han de seguir las medidas sanitarias requeridas.
Está siendo una paulatina vuelta a la actividad pastoral, pero con mucha cautela. Ramos, explicaba en La Mañana de COPE Canarias que afronta el regreso de los fieles «muy contento, pero con ganas retenidas», ya que ha pedido a la población de riesgo «a que se cuiden y no vengan todavía a la iglesia».

