Pasen y lean. Con ustedes, el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Óscar Puente (Valladolid, 1968). Seguro que les suena porque es de los más presentes en la esfera pública y en las redes. No se arredra con la oposición ni con aquellos que difunden bulos y “envenenan las conciencias de la gente”. Lo mismo habla de Junts, que del PP o del juez que investiga a la esposa del presidente del Gobierno. Acaba el curso político y pese a que el Gobierno lo despide con dos sonoras derrotas en el Congreso, él no ve riesgo de moción de censura.
Puente cree que la decisión de los de Puigdemont de tumbar la senda de estabilidad responde a una coyuntura que tiene más que ver con la investidura de Salvador Illa que con un futuro entendimiento con los de Feijóo. “Me resultaría muy sorprendente que un partido que está con la amnistía pendiente de implementarse y que tiene enfrente al PP y Vox, que se oponen con uñas y dientes al desarrollo de la misma, se echaran en brazos de Abascal y de Feijóo”, afirma.
Él es partidario de poner límites a la libertad de expresión, una especie de “derecho sacrosanto” que se ha impuesto sobre cualquier otro y que “ha arrumbado el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen de algunas personas”. No cree que Pedro Sánchez, como sugiere la derecha, tenga que someterse a una cuestión de confianza. Ni porque se complique la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2025, ni porque haya un juez que investiga la actividad profesional de la esposa del presidente. Un procedimiento que, en su opinión, es “una nulidad de libro” que el PP aprovecha para erosionar al Gobierno y que él le produce “vergüenza” en tanto en cuanto el líder de “un partido democrático como es Feijóo se sirvae de la estrategia de Manos Limpias”, una asociación ultraderechista, para socavar al Gobierno de España.
Como ven, ni tiene pelos en la lengua ni teme decir lo que piensa, moleste a quien moleste. No sigue consignas ni argumentarios, lo que en el universo de la política es tan inusual como jugoso para los periodistas. Si hay que elegir, mejor a alguien que hable claro, no circunvale y, además, dé titulares. A Puente le sobran a diario porque llama a las cosas por su nombre, combate con fiereza la desinformación, la injusticia y las formas de las derechas. Y lo hace por igual en su cuenta de X (antes twitter) como ante los micrófonos.
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