La encuesta que teóricamente fue publicada ayer en varios medios de comunicación y por la cual Curbelo obtendría mayoría absoluta en el Cabildo de La Gomera, avidentemente esta aparece inicialmente en medios que aun hoy le son afines.
La cocina de la encuesta es clara y patente, y está claro que la “interpretación realizada de los datos”, evidentemente, no es la correcta.
Aparte de ello la fiabilidad de la encuesta no es clara y está determinada por haber sido realizada antes de las fechas en las que el PSOE excluyo a Curbelo de sus listas electorales.
Solo hay que fijarse que al calificar la notoriedad de varios políticos insular que podrían ser la competencia electoral de Curbelo, la encuesta cataloga como más popular aquí que podría ser el adversario más “flojo” ante Curbelo y este además sitúa para su nivel de notoriedad casi al cien por cien, cuestión claramente incierta.
La encuesta en definitiva tiene una pretensión claramente establecida, cual es intentar desmovilizar al PSOE en La Gomera a fin de que sus órganos internos se sientan condicionados y que los militantes del PSOE lleguen a la supuesta conclusión que quieren los «casimiristas», aquella que dice «o Casimiro o el caos».
Sin embargo lo que si indican los datos es que Curbelo podría irse a su nuevo partido casi solo, que solo uno o tal vez dos consejeros estarían dispuestos a acompañarlo en esta aventura en la que ademas le empiezan a fallar apoyos en las agrupaciones locales e incluso entre su propia «guardia pretoriana».

