La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias (FSC-CCOO) denunció este lunes la “improvisación” de la Consejería de Educación de Canarias en la organización del dispositivo para asegurar la vuelta a la actividad escolar en el Archipiélago.
FSC-CCOO señala que el dispositivo facilitado por la Consejería el pasado viernes a los agentes sociales consiste en un mero “copia y pega” del protocolo general de la Dirección General de Función Pública, con instrucciones para los servicios centrales que, sin más adaptación, se pretenden implementar en el trabajo presencial en los centros educativos y haciendo responsable del éxito de las medidas organizativas y sanitarias a los directivos de dichos centros.
Esta “falta de planificación”, señalan, se ha llevado a cabo ignorando a la opinión de los trabajadores, menospreciando el derecho fundamental a la representación sindical y haciendo oídos sordos a las dificultades planteadas por el personal de los centros. Esto hace, señala FSC-CCOO, que la educación canaria esté hoy sumergida en un “caos organizativo” con normas contradictorias por parte de la Secretaría General Técnica, que llama a que se trabaje tan solo cuando se garanticen las medidas de seguridad sanitaria, y de la Dirección General de Personal, que llaman a trabajar aunque no las haya.
“Disparate”
“Es tal el disparate”, apunta el sindicato, que en ninguno de sus documentos aparece fechas de implementación de las medidas y de incorporación a los puestos de trabajo, limitándose a expresar, de forma genérica, que el personal de administración y servicios “deberá incorporarse a sus puestos de trabajo de manera presencial, a requerimiento del equipo directivo de su centro educativo, para participar en los procesos de limpieza, acondicionamiento, admisión y matrícula, siempre y cuando dicho equipo directivo pueda garantizar el cumplimiento de las medidas de prevención de riesgos laborales”.
Con esta mera “declaración de intenciones”, afirma FSC-CCOO, se pretende “poner en funcionamiento la Consejería más grande de esta Comunidad Autónoma, para matricular a los alumnos y examinar, con personal desorientado que no sabe ni que es lo que tiene que hacer, con mínimas medidas sanitarias y sin suministrar las mascarillas que el propio Gobierno declara obligatorias”.
De aquellos polvos, estos lodos
La pasada semana el sindicato ya denunció que la Dirección General de la Función Pública había publicado el Procedimiento para la implantación de medidas de prevención de riesgos laborales frente al riesgo de exposición al SARS-CoV-2, para la transición a la nueva normalidad en el que se relataban las medidas sanitarias recomendadas por el Ministerio de Sanidad, pero carecían de las medidas organizativas para poner en marcha los servicios en la Administración. Este documento se presentó a los sindicatos sin negociación alguna, esperando que firmaran la resolución sin tan siquiera haberla sometido a consideración.
Ya entonces FSC-CCOO señaló que la falta de adecuación, por la negativa a negociarlo, se podía ver agravada si no se abría una mesa de diálogo en cada consejería de la administración para adaptar las medidas a las singularidades de cada área. Esto ha quedado demostrado con la improvisación que se ha observado en el área de Educación, que ha contado con el rechazo generalizado por parte de todas las instancias de la comunidad educativa.
Una etapa oscura y sin dialogo en la Administración
El sindicato recuerda que, en su primera reunión con los sindicatos, el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad del Gobierno de Canarias, Julio Pérez, aseguró que se abría una etapa de transparencia y diálogo, pero “hasta la fecha seguimos a la espera porque eso no ha empezado a suceder”, concluye el sindicato.

