Aragonès interpela a Sánchez tras la crisis del espionaje: “La situación es grave y hay que hablarlo cara a cara”

  • El presidente del Gobierno y el de la Generalitat han intercambiado unas palabras en el Cercle d’Economia mientras esperaban a la presidenta de la Comisión Europea

 

Arturo Puente| Pedro Sánchez y Pere Aragonès han coincidido en Barcelona, en un acto del Cercle d’Economia, en plena tormenta política por el espionaje con Pegasus y solo unas horas después de que el CNI confirmase que había obtenido una autorización judicial para intervenir el teléfono del jefe del Govern. Los dos presidentes no se han limitado a un saludo protocolario sino que han intercambiado unas palabras, cerca de cuatro minutos, a la puerta del Hotel W y mientras esperaban a la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen.  “La situación es grave y hay que hablarlo cara a cara”, le ha dicho Aragonès a Sánchez, según fuentes del Govern.

Sánchez ha respondido a Aragonès desde el atril, en el discurso que ha ofrecido en el cierre de las jornadas del Cercle. En este escenario, Sánchez ha manifestado su “profundo respeto por Catalunya, por su sociedad y por sus instituciones”. En unas breves frases de inicio que ha calificado como una declaración de principios, Sánchez ha manifestado su “firme voluntad de seguir avanzando en el diálogo y en el acuerdo”, en clara referencia a la crisis abierta con la Generalitat. “No han meta más noble para un político de cualquier ideología que construir convivencia para que los ciudadanos vivan en sociedades sin fracturas”, ha asegurado ante Aragonès, que le escuchaba desde la primera fila.

El equipo de Pere Aragonès había avanzado unos minutos antes que el president tenía intención de interpelar a Sánchez siempre que tuviera tiempo de hacerlo para reclamarle una reunión formal para tratar el asunto del espionaje. Según defienden en el Govern, esta reunión no puede limitarse a un encuentro casual, como el que se ha producido este viernes, sino que debe ser un sesión de trabajo donde ambos puedan intercambiar opiniones y donde Sánchez pueda ofrecer “explicaciones” a Aragonès.

El Gobierno no niega que esta reunión pueda llegar a producirse, aunque por el momento no le ponen fecha. A lo que sí se comprometen es a “seguir trabajando para recomponer la confianza”, que admiten que está muy tocada. El Gobierno ya puso en marcha su maquinaria política una semana después de que se conociera la lista de 65 personas espiadas según Citizen Lab, cuando el ministro Félix Bolaños acudió a Barcelona para reunirse con la consellera Vilagrà. Las explicaciones del ministro, sin embargo, no convencieron a Aragonès y los suyos.

En el Govern subrayan que la crisis es profunda y Aragonès no esconde su enfado. Precisamente en el inicio de las jornadas del Cercle d’Economia, el president aseguró ante los empresarios que estaba “dolido” tras haber apostado por el diálogo. La actitud del Gobierno sobre el escándalo de Pegasus, defendió Aragonès, estaba poniendo en riesgo esta vía pactada y también la estabilidad parlamentaria del Ejecutivo central.

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