Hace poco un emisario de la Ejecutiva Federal visitó recientemente Canarias para analizar varios casos que afectan a miembros del PSOE y aplicarle la plantilla del nuevo código ético impulsado por Pedro Sánchez.
En su punto número 12 se puede leer que los cargos públicos habrían de presentar su “dimisión inmediata si, ejerciendo cargo público” se les abriera juicio oral por un procedimiento penal “por delito grave”. El cargo público asumiría, con la firma de ese código de buenas costumbres, que en el caso de no dimitir se le suspendiera cautelarmente de militancia a riesgo de resultar expulsado.
Aprovechando la visita del paje federal, algunas almas caritativas del PSOE le adosaron al portafolios un amplio dossier con el caso de Casimiro Curbelo.
Al parecer Ferraz ha realizado a principios de esta semana una valoración inicial de lo que acontece en La Gomera y con Curbelo, estando previsto volver a tratar el tema próximamente.
De ocurrir esta situación, poco probable, Casimiro se presentaria por el partido politico denominado Agrupación Socialista Gomera (ASG) que ya fue registrado en septiembre de 2011 por personas muy vinculadas a Curbelo.

