28/05/2020

Seguridad en redes wifi domésticas

La conectividad a internet se ha convertido en una realidad presente en la práctica totalidad de los hogares de nuestro país. Para ello, lo más extendido es la utilización de un router. Estos dispositivos son cómodos y manejables y nos permiten disfrutan de conexiones estables y rápidas sin muchas complicaciones. Sin embargo, la falta de información acerca de la materia puede hacer que pasemos por alto cuestiones relevantes relativas a la seguridad de estos dispositivos. Normalmente, estos aparatos son instalados por los técnicos de nuestros proveedores de red y, por tanto, es común que la configuración utilizada sea muy básica, permitiendo así vulnerabilidades en cuanto a la seguridad y la privacidad del sistema.

Llevamos ya algún tiempo expuestos a consejos encaminados a la protección de dispositivos como móviles u ordenadores a través de cosas como la instalación programas de antivirus, la navegación por sitios web cifrados y seguros o la simple cautela a la hora de descargar aplicaciones o programas en plataformas sospechosas o no oficiales. Sin embargo, la protección de las redes wifi domésticas es un tema que ha pasado bastante más inadvertido hasta ahora y con el que no estamos tan familiarizados ni tan concienciados.

Muchos de nosotros pensamos que nuestros router cuentan con opciones de seguridad por defecto y que la instalación y la configuración que nos han proporcionado está exenta de riesgos relacionados con la ciberdelincuencia como pueden ser los robos de información sensible, el ciberespionaje, o el acceso a nuestra privacidad. Sin embargo, en muchos casos esta no es la realidad. Es por ello que debemos poner atención en una serie de medidas que pueden ayudarnos a apuntalar la seguridad de nuestras redes de conexión personal y subsanar los posibles errores y vulnerabilidades que puedan surgir.

Esto puede solucionarse consiguiendo routers diseñados específicamente para la seguridad, si no entra en nuestro presupuesto siempre podremos modificar la configuración por defecto de nuestro proveedor para intentar mejorar la seguridad.

Para ello, es conveniente realizar una configuración personalizada de nuestros routers. Una vez conectados estos a la red, deberemos acceder al panel de control correspondiente. Lo primero que hay que conocer para ello es la dirección IP de la `puerta de enlace predeterminada´ de nuestra red. Para ello deberás ir al Botón de Inicio, después buscar en programas y archivos: cmd, acceder al resultado y teclear ipconfig/all. A continuación, deberás buscar la “Puerta de enlace”. Si tu ordenador es un Mac, el proceso será algo distinto. Deberás ir al menú de la manzanita y acceder a Red a través de preferencias del sistema. Allí selecciona Wifi y pincha en configuración avanzada. Una vez allí selecciona la pestaña TCP/IP.

Cuando tengamos la IP del router ya estamos en disposición de manipular la configuración. Habrá que acceder al propio router desde el navegador y consultar los datos de usuario y la contraseña en el manual, contactando con el proveedor o en la propia pegatina del aparato. Una vez hecho esto, buscaremos en los menús del router la opción de cambio de la contraseña que trae por defecto.  Si se nos ha olvidado la contraseña deberemos resetear el router y configurarlo desde el principio. Para ello suele haber un pequeño botón de “reset”. Cuando consigamos acceder, no habrá más que cambiar la contraseña por una de nuestra preferencia. Lógicamente cuanto más intrincada y robusta mejor (ya sabes, con caracteres especiales, números, mayúsculas…).

Otra medida recomendada aparte de la reconfiguración de la contraseña es renombrar el SSID (nombre de la wifi). De manera similar al paso anterior, una de las opciones del menú del wifi nos ofrece la posibilidad de cambiar el nombre de la red. La clave en este punto para lograr la máxima seguridad es que el nombre que elijamos no pueda asociarse con nosotros ni con el proveedor que nos ofrece el servicio.

Si aún queremos añadir otra capa de seguridad, podemos deshabilitar el protocolo WPS. Con esto evitaremos que los ciberdelincuentes puedan acceder a tu red WIFI (aunque tengas el cifrado adecuado y contraseñas seguras).

Podemos además activar la opción de filtrar las direcciones Mac para que solo las direcciones Mac que configuremos y que estén correctamente registrados en nuestro router puedan acceder a él.

Por último esta pequeña lista de medidas sencillas extra con las que terminarás de evitarte imprevistos y disgustos de manera sencilla y rápida: Añade un Firewall a tu red doméstica y actualiza el firmware del router, configura una red para los familiares y amigos que vengan de visita (conecta los dispositivos con Internet de las Cosas a esta red y no a la principal), apaga el dispositivo wifi cuando no vayas a usarlo, desactiva el DHCP y plantéate limitar el número de dispositivos que pueden estar conectados al router, cambia las contraseñas de vez en cuando, revisa las conexiones periódicamente y por supuesto, ¡mantente siempre al día e informado! Siguiendo estos consejos estarás mucho más seguro/a y contarás con una red wifi domestica a prueba de bombas.

 

 

 

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